El choque de dos trenes en Toledo deja al menos 69 muertos y más de 100 heridos. Abelardo Carrillo pidió prudencia mientras avanzan las investigaciones y advirtió que una tecnología antigua no necesariamente implica inseguridad.
El accidente ferroviario ocurrido en Urda, provincia de Toledo, España, que deja al menos 69 personas muertas y más de un centenar de heridos, abrió interrogantes sobre los sistemas de seguridad, los protocolos operativos y las decisiones humanas que pudieron intervenir en la tragedia.
Abelardo Carrillo, exdirector de alta velocidad española, analizó el siniestro en una entrevista con Caracol Radio y sostuvo que, antes de establecer responsabilidades, es necesario esperar los resultados de la investigación técnica.
“Lo que pasó fue un error, fue un fallo, el accidente ferroviario es algo que se debe evitar, que no debería suceder, hay que investigar qué sucedió”, afirmó.
Carrillo consideró que el accidente podría estar relacionado con fallos tecnológicos, problemas en los procedimientos o errores en la aplicación de los protocolos establecidos para prevenir este tipo de emergencias.
“Esas barreras que evitarían esos riesgos fallaron, fallaron en la interpretación de esos procedimientos”, señaló, al insistir en que será la comisión investigadora la que deberá determinar qué ocurrió.
¿Un sistema de seguridad obsoleto?
Una de las hipótesis planteadas tras el choque apunta a la posible antigüedad de algunos sistemas de seguridad ferroviaria. Sobre este asunto, Carrillo advirtió que la existencia de una tecnología superada no significa, por sí sola, que el sistema anterior sea inseguro o incapaz de cumplir su función.
“Que una tecnología sea superada no significa que la primera no deba funcionar”, explicó.
El exdirectivo sostuvo que los sistemas pueden ser reemplazados por otros más avanzados, pero mientras permanezcan operativos deben cumplir con las condiciones de seguridad para las que fueron diseñados.
También recalcó que la supervisión debe ser permanente y que los procedimientos tienen que aplicarse correctamente para reducir los riesgos. Por ahora, no hay elementos suficientes para atribuir el accidente a una causa específica.
La cifra de víctimas sigue siendo devastadora
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó que el número de fallecidos ascendió a 69 personas, después de que una de las víctimas muriera mientras recibía atención médica.
De los 110 heridos reportados, 60 habían recibido el alta médica y 50 continuaban hospitalizados. Los cuatro pacientes en estado de mayor gravedad presentaban una evolución positiva, según el balance divulgado por las autoridades.
La respuesta a la emergencia movilizó alrededor de 1.300 efectivos. En la atención sanitaria participaron 150 medios terrestres, entre ambulancias y unidades de cuidados intensivos móviles, además de siete helicópteros. Durante las operaciones aéreas también se realizaron transfusiones de sangre.
Guardia Civil pide ayuda para identificar a las víctimas
Mientras continúan las labores de identificación, la Guardia Civil habilitó dependencias para atender a los familiares directos de las personas fallecidas o desaparecidas y recoger muestras de ADN que permitan acelerar los procedimientos.
Los puntos habilitados incluyen:
Madrid: calle Batalla del Salado, número 32.
Sevilla: avenida de la Borbolla, número 8.
Córdoba: comandancia con entrada por la avenida de los Mozárabes.
Toledo: avenida Barber, número 42.
Las autoridades pidieron a los familiares de primer grado de pasajeros que todavía no han sido localizados que acudan a estas dependencias.
La Guardia Civil indicó que será la vía oficial para comunicar novedades a quienes ya hayan entregado sus datos y muestras. El objetivo es establecer la identidad de las víctimas y ofrecer información confirmada a sus familias.
La tragedia, ocurrida apenas nueve meses después del accidente ferroviario de Adamuz, vuelve a poner bajo escrutinio la seguridad del transporte por tren en España. Sin embargo, las causas concretas del choque de Toledo y la eventual responsabilidad de operadores o responsables técnicos deberán establecerse a partir de la investigación oficial.










