Por: Yasher Bolívar Pérez
Fuente: EL HERALDO
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes a buena parte del país también impactó directamente al Deportivo Pereira. Mientras el equipo se encuentra en Barranquilla para enfrentar a Junior por la cuarta jornada de la Liga, varios de sus futbolistas permanecen preocupados por la situación de sus familiares en Pereira, una de las zonas donde se reportaron importantes daños materiales.
Arturo Reyes, técnico del conjunto risaraldense, explicó que la incertidumbre ha afectado emocionalmente a sus dirigidos. Según relató, algunos jugadores todavía no han podido establecer comunicación con sus familias, mientras que otros recibieron la noticia de que las viviendas de sus padres resultaron afectadas. “Varios perdieron la casa de sus papás”, manifestó el entrenador, quien también señaló que algunos familiares permanecen en las calles por temor a regresar a sus apartamentos.
Ante este panorama, el compromiso entre Junior y Pereira, programado para este miércoles a las 8:05 p. m., quedó rodeado de incertidumbre. Para los futbolistas, el encuentro pasó a un segundo plano mientras intentan conocer el estado de sus seres queridos. El sismo, cuyo epicentro fue ubicado en San José del Palmar, Chocó, también provocó afectaciones en infraestructura de Pereira, incluido el aeropuerto Matecaña, por lo que no se descarta que las autoridades evalúen un posible aplazamiento del partido.










