A dos días del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió diferentes regiones de Colombia, las autoridades continúan enfrentando un reto adicional: consolidar una cifra única y verificada de víctimas mortales de la emergencia.
Mientras el Gobierno nacional mantiene un reporte de 181 personas fallecidas, el sistema de información de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) registra 241 muertos, además de 3.771 personas heridas y 94 edificaciones colapsadas.
El movimiento telúrico ocurrió el pasado 10 de agosto y tuvo su epicentro en el departamento del Chocó, generando fuertes afectaciones en diferentes municipios y ciudades, entre ellas Cali, Pereira, Quibdó y Manizales.
La diferencia entre los balances ha generado inquietud, pero las autoridades explican que la información continúa en proceso de verificación y consolidación debido a que los datos son enviados desde múltiples puntos del territorio nacional.
Según el reporte recopilado por Asocapitales, hasta las 7:30 de la mañana del miércoles 12 de agosto se contabilizaban 190 personas fallecidas en las ciudades capitales afectadas. Este balance ha sido utilizado como una de las principales referencias para el seguimiento público de la emergencia.
No obstante, el sistema de información de la UNGRD presenta un número mayor de víctimas. La entidad recibe reportes provenientes de los comités territoriales de gestión del riesgo, organismos de socorro, alcaldías, gobernaciones y comunidades ubicadas en zonas que pueden presentar dificultades de acceso y comunicación.

Estos informes deben ser revisados y cruzados antes de establecer un balance consolidado. Por esta razón, las cifras pueden presentar diferencias entre una actualización y otra mientras avanza el proceso de depuración.
La UNGRD desempeña precisamente un papel central en esta tarea. Dentro de sus funciones se encuentra la consolidación de información relacionada con las emergencias y los desastres, incluyendo los datos necesarios para sustentar las decisiones del Gobierno nacional frente a este tipo de situaciones.
En medio de esta revisión, los organismos de socorro continúan trabajando en las zonas afectadas. Las labores incluyen atención de personas heridas, búsqueda y rescate, evaluación de estructuras, asistencia humanitaria y verificación de las condiciones de seguridad en diferentes municipios.
El presidente Abelardo De La Espriella, quien asumió el cargo el pasado 7 de agosto, tres días antes del terremoto, mantiene la coordinación de la respuesta nacional a través de los Puestos de Mando Unificado establecidos para hacer seguimiento a la emergencia.
Uno de los principales desafíos para las autoridades es establecer un balance confiable que permita determinar con precisión el número de fallecidos, heridos, damnificados y estructuras afectadas.
Por ahora, las 241 muertes que aparecen en el sistema de la UNGRD corresponden a un registro en proceso de consolidación y deberán ser contrastadas con los reportes oficiales de las entidades territoriales.
La emergencia continúa activa y las cifras podrían cambiar durante las próximas horas, a medida que los organismos de socorro y las autoridades locales entreguen nuevos reportes y se complete la verificación de las víctimas.










