La emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes continúa dejando un balance cada vez más grave. Un reporte preliminar divulgado este martes por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) eleva a 169 el número de personas fallecidas y a 668 los heridos.
De acuerdo con el informe, 165 de las víctimas mortales corresponden a ciudades capitales, lo que representa el 97,6 % del total contabilizado hasta el momento. Sin embargo, la cifra todavía podría aumentar debido a que el consolidado no incluye completamente la situación de municipios, corregimientos y zonas rurales afectadas.
Cali encabeza el listado con 85 fallecidos, mientras que Pereira registra 66 víctimas mortales. Esta última ciudad se encuentra en las inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, municipio señalado como epicentro del movimiento telúrico.
La magnitud de la tragedia mantiene en alerta a las autoridades, especialmente porque todavía existen reportes pendientes de consolidación en los territorios más golpeados.
El balance todavía podría crecer
Asocapitales advirtió que sus cifras corresponden principalmente a las capitales del país. Esto significa que los fallecidos y heridos registrados en municipios y áreas rurales de Chocó, Risaralda y Valle del Cauca todavía no están completamente incorporados al balance.
La situación también genera preocupación por los reportes de personas cuyo paradero aún no ha podido ser establecido por sus familiares.
A esto se suma que diferentes equipos de emergencia continúan adelantando labores de búsqueda, rescate y evaluación de estructuras en las zonas donde se presentaron mayores daños.
Cinco capitales permanecen en alerta roja
Los mayores impactos se concentran en Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia, ciudades que permanecen bajo especial atención debido a los daños ocasionados por el terremoto.
Según el balance conocido, en estas capitales se contabilizan al menos 165 edificios colapsados, además de afectaciones en viviendas, centros asistenciales, aeropuertos, vías, servicios públicos y sistemas de transporte.
La emergencia ha obligado a mantener desplegados equipos de bomberos, organismos de socorro, autoridades locales y personal técnico encargado de determinar si las estructuras afectadas pueden seguir siendo utilizadas.
Chocó, epicentro de la emergencia
El Servicio Geológico Colombiano estableció que el movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de aproximadamente 103 kilómetros.
Aunque el epicentro estuvo ubicado en territorio chocoano, la profundidad y magnitud del evento hicieron que el movimiento fuera ampliamente percibido en buena parte del centro y occidente del país.
La emergencia también ha estado acompañada por una secuencia de movimientos posteriores, mientras los organismos especializados mantienen vigilancia sobre el comportamiento sísmico de la región.
Una cifra que todavía no es definitiva
El nuevo balance vuelve a poner de manifiesto que la dimensión real de la tragedia todavía está en proceso de establecerse.
Mientras continúan las inspecciones y las labores de búsqueda, las autoridades deberán consolidar la información proveniente de municipios, hospitales, organismos de socorro y comunidades rurales para determinar el verdadero alcance de la emergencia.
Por ahora, las cifras conocidas dejan una tragedia de enormes proporciones: 169 personas fallecidas, 668 heridas y cientos de estructuras afectadas, con Cali y Pereira como las ciudades que concentran el mayor número de víctimas reportadas hasta este momento.










