Un momento de tensión se registró este miércoles 7 de octubre en el Salón Elíptico del Congreso de la República, durante una ceremonia de ascensos de la Policía Nacional, cuando el senador Germán Rodríguez confrontó públicamente al exministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo y le pidió abandonar el recinto.
El congresista, integrante del partido Salvación Nacional, se acercó al exfuncionario del gobierno de Gustavo Petro y, en medio del intercambio, le manifestó: “Usted lastimó a las Fuerzas Militares, haga el favor y se retira”.
El episodio quedó registrado en video y rápidamente comenzó a circular en redes sociales, generando reacciones alrededor de la presencia de Jaramillo en una ceremonia institucional de la Policía.
¿Por qué le pidió que se retirara?
El reclamo de Rodríguez estuvo relacionado con su cuestionamiento a la gestión que, según su postura, tuvo el anterior Gobierno frente a la Fuerza Pública.
Posteriormente, el senador publicó mensajes en sus redes sociales en los que sostuvo que Jaramillo “no es bienvenido” en espacios destinados a reconocer y exaltar a los integrantes de la Policía.
La confrontación, sin embargo, no quedó exenta de controversia. Mientras algunos sectores respaldaron la posición del congresista, otros cuestionaron la forma en que se produjo el reclamo y consideraron que el exministro tenía derecho a permanecer en el lugar si efectivamente había sido invitado por la institución.
Jaramillo aseguró que tenía una invitación
Ante el requerimiento del senador, Guillermo Alfonso Jaramillo manifestó que su presencia en la ceremonia obedecía a una invitación formal de la Policía Nacional.
El exministro defendió de esta manera su asistencia al acto y dejó claro que no había ingresado al recinto por cuenta propia, sino que, según su versión, había sido convocado por la institución.
Finalmente, Jaramillo abandonó el Salón Elíptico después del intercambio con el senador.
La invitación, el punto que aún no está confirmado
Uno de los aspectos que permanece sin aclarar públicamente es precisamente el origen de la invitación que habría recibido el exministro.
Hasta el momento, no se conoce una confirmación pública de la Policía Nacional que permita establecer si Guillermo Alfonso Jaramillo fue efectivamente invitado de manera oficial a la ceremonia de ascensos.
Tampoco se ha conocido, hasta ahora, un pronunciamiento institucional que desmienta la versión entregada por el exfuncionario.
Este detalle podría ser determinante para establecer el contexto de la controversia: si existía una invitación formal, la presencia de Jaramillo en el acto tendría un sustento institucional; si no la hubo, surgirían otras preguntas sobre las circunstancias que permitieron su ingreso a la ceremonia.
Más allá del episodio puntual, el enfrentamiento vuelve a poner sobre la mesa las profundas diferencias políticas que persisten alrededor del manejo de la Fuerza Pública durante el anterior Gobierno.
La escena ocurrida en el Congreso refleja además cómo esas diferencias siguen trasladándose a escenarios institucionales, incluso durante actos destinados a reconocer la trayectoria y el servicio de los integrantes de la Policía Nacional.










