La respuesta del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) frente a la emergencia provocada por el reciente sismo entró en una nueva fase de seguimiento y coordinación institucional. La ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, encabezó una reunión con directivos de la entidad para conocer el estado de las regionales y centros de formación y definir las medidas necesarias para garantizar la seguridad de su comunidad.
El encuentro se desarrolló en la Dirección General del SENA y contó con la participación de Ricardo Torres Castro, designado para asumir la Dirección General de la institución, además del equipo directivo encargado de evaluar la situación reportada desde diferentes territorios.
Durante la reunión fueron revisados los informes enviados por las regionales y centros de formación, con especial atención en las condiciones de las instalaciones y las medidas adoptadas después del movimiento telúrico.
La prioridad establecida por el Ministerio del Trabajo es proteger a quienes hacen parte de la comunidad educativa y administrativa del SENA. Por esta razón, antes de definir la reanudación o modificación de actividades en los lugares donde se hayan registrado posibles afectaciones, se deberán verificar las condiciones de seguridad de cada sede.
“Nuestra primera responsabilidad es cuidar a las personas”, señaló la ministra Natalia López Fuentes, quien explicó que el propósito de la jornada era conocer directamente la situación de los territorios y coordinar una respuesta institucional frente a la emergencia.
La funcionaria también resaltó la importancia del SENA para el país y la necesidad de preservar su capacidad operativa. “Esta es una entidad esencial para Colombia y debemos garantizar que cuente con las capacidades necesarias para seguir cumpliendo su misión”, afirmó.
Uno de los principales retos será mantener la continuidad de los procesos de formación sin poner en riesgo a aprendices, instructores y trabajadores. Para ello, las autoridades evalúan alternativas de contingencia que podrán aplicarse de acuerdo con las circunstancias particulares de cada territorio.
La estrategia contempla que las decisiones sean tomadas con base en información actualizada proveniente de las propias regionales y centros de formación. De esta manera, las medidas podrán responder de manera diferenciada a las condiciones encontradas en cada instalación.
Además de los aprendices e instructores, la revisión incluye al personal administrativo, servidores públicos y colaboradores que desarrollan sus labores en las diferentes sedes del SENA.
El seguimiento a las condiciones de la entidad continuará mientras avanzan las verificaciones y se consolida el panorama nacional. El objetivo es establecer con precisión qué instalaciones pueden continuar operando con normalidad, cuáles requieren medidas preventivas y dónde será necesario implementar alternativas temporales para garantizar la prestación de los servicios.
Con esta estrategia, el Ministerio del Trabajo busca que la respuesta del SENA frente a la emergencia combine dos prioridades: la protección de las personas y la continuidad de una institución considerada fundamental para la formación y capacitación de millones de colombianos.










