La situación de orden público que se registró durante la última semana en Santa Marta ya comienza a reflejarse en el sector turístico internacional. El crucero Freewinds, que estaba previsto para llegar este lunes y marcar el inicio de la temporada de cruceros 2026-2027, finalmente no arribó a la capital del Magdalena.
La decisión fue adoptada desde la semana anterior, en medio de los hechos de violencia, las restricciones que afectaron la movilidad y las alertas de seguridad emitidas por gobiernos extranjeros frente a la situación registrada en Santa Marta y otros sectores del departamento.
Jacqueline Vives, vicepresidenta de Anato Caribe, confirmó en diálogo con Caracol Radio que la cancelación de la escala del crucero estuvo relacionada directamente con las condiciones de seguridad que se presentaron en la ciudad.
“En el momento que ocurrieron los hechos tomaron una determinación desde la semana pasada de que no llegara el barco por tema de seguridad a la ciudad de Santa Marta”, explicó la dirigente gremial.
El episodio representa una de las primeras consecuencias visibles de la crisis de seguridad sobre la actividad turística internacional de Santa Marta, uno de los principales destinos del Caribe colombiano.
La situación se produjo después de una serie de hechos atribuidos por las autoridades a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), que incluyeron intimidaciones a comerciantes, afectaciones al transporte, quema de vehículos y restricciones en algunos corredores viales. Como respuesta, el Gobierno Nacional desplegó más de 500 militares y 600 policías en Santa Marta, la Troncal del Caribe y Ciénaga.
A esto se sumaron advertencias internacionales relacionadas con las condiciones de seguridad. La vicepresidenta de Anato Caribe reconoció que estas alertas han tenido un impacto sobre la percepción del destino y en la confianza de los visitantes extranjeros.
Sin embargo, Vives aseguró que la actividad turística y comercial de Santa Marta actualmente se desarrolla con normalidad y que el sector trabaja para recuperar la confianza de los mercados internacionales.
“Ya estamos operando normalmente y estamos disponibles para recibirlos”, manifestó.
Anato busca recuperar la confianza internacional
Ante el impacto generado por los recientes acontecimientos, Anato Caribe y autoridades nacionales iniciaron una estrategia para comunicar que Santa Marta continúa preparada para recibir turistas.
Según Vives, se viene adelantando una campaña de promoción y se instaló una mesa de trabajo con el Viceministerio de Turismo para coordinar acciones encaminadas a mejorar la percepción del destino.
“Estamos haciendo una campaña de publicidad, se llegó a una mesa también con el viceministro de Turismo y allá hay un plan de trabajo para hacerle saber al mundo y al país que ya estamos preparados”, explicó.
La situación de seguridad no solo tiene repercusiones sobre los cruceros. Los recientes hechos también provocaron afectaciones al transporte terrestre y a la actividad comercial. Durante los momentos más críticos se reportaron cierres de establecimientos y suspensión o reducción del servicio de transporte, mientras la Fuerza Pública reforzó su presencia en los principales corredores de acceso a la ciudad.
La Defensoría del Pueblo, además, emitió recientemente una alerta por riesgo extremo en la Sierra Nevada y su área de influencia, en medio de la disputa territorial entre las ACSN y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC). El organismo advirtió sobre riesgos que incluyen homicidios, extorsiones, restricciones a la movilidad y paros armados, entre otras afectaciones.
Incertidumbre sobre nuevas escalas
Por ahora, el sector turístico no tiene confirmación sobre nuevas llegadas de cruceros a Santa Marta antes de noviembre, de acuerdo con la vicepresidenta de Anato Caribe.
La ausencia del Freewinds representa así un inicio inesperado para la temporada 2026-2027, aunque el gremio insiste en que las operaciones turísticas continúan y que se están adoptando medidas para recuperar la confianza de operadores y visitantes.
El reto para Santa Marta será demostrar que el refuerzo de la seguridad y la normalización de las actividades permiten mantener al destino dentro de los itinerarios internacionales de cruceros y evitar que los recientes episodios tengan un efecto prolongado sobre la temporada turística.
Por ahora, las autoridades mantienen el despliegue de la Fuerza Pública en la ciudad y los principales corredores del Magdalena, mientras el sector turístico busca que los efectos de la crisis de seguridad no trasciendan a las próximas escalas internacionales.










