El presidente Abelardo de la Espriella oficializó a Sandra Suárez Pérez como nueva directora del Departamento Administrativo de Prosperidad Social (DPS), mediante el Decreto 1147 de 2026, en una coyuntura marcada por la emergencia que enfrenta Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4.
Suárez llega a una de las entidades con mayor responsabilidad en materia de atención social, especialmente frente a las familias en condición de vulnerabilidad y a las comunidades que requieren asistencia estatal.
Tras asumir el cargo, la nueva directora aseguró que su gestión estará enfocada en responder a las necesidades más urgentes y llevar la acción del Gobierno directamente a los territorios.
“Vamos a atender los casos más urgentes y a apoyar a las familias en estos momentos tan difíciles. El Gobierno va a estar donde más se necesita: en el territorio, cerca de la gente y actuando con diligencia”, afirmó.
Su llegada al DPS ocurre mientras el Gobierno Nacional concentra esfuerzos en atender a las comunidades afectadas por el terremoto, particularmente en departamentos como Chocó, Risaralda, Valle del Cauca y Caldas.
Una funcionaria con experiencia en el sector público

Sandra Suárez, nacida en Medellín, tiene una trayectoria que combina experiencia en el sector público, privado y organizaciones sociales. Durante el gobierno de Álvaro Uribe ocupó cargos de alta responsabilidad, entre ellos el de alta consejera Presidencial para los Programas Sociales del Plan Colombia y ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.
También estuvo al frente de asuntos relacionados con la negociación del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos.
Su formación incluye estudios en publicidad, administración pública, mercadeo y estudios políticos, además de preparación en áreas relacionadas con liderazgo, talento humano y capital social.
Con su llegada, el reto será convertir esa experiencia en resultados concretos para las poblaciones que dependen de los programas sociales del Estado.
La emergencia ocasionada por el terremoto podría convertirse, además, en una de las primeras grandes pruebas para la nueva directora del DPS, particularmente en la coordinación de ayudas y atención a las familias que perdieron sus viviendas, fuentes de ingreso o condiciones básicas de bienestar.
El desafío para Suárez será que la respuesta institucional no se quede en anuncios y que los recursos y programas lleguen efectivamente a las zonas donde más se necesitan.









