Por: Yasher Bolívar Pérez
Roger Federer volvió a ser protagonista, esta vez lejos de las pistas de competencia. El legendario tenista suizo ingresó este sábado al Salón de la Fama del Tenis, durante una emotiva ceremonia realizada en Newport, Rhode Island, donde estuvo acompañado por su esposa Mirka, familiares, amigos y cientos de aficionados. Con evidente emoción, recordó sus primeros pasos en el deporte y la influencia que tuvo su familia a lo largo de una trayectoria inolvidable.
Durante su discurso, Federer también destacó el paso de distintas generaciones de jugadores con las que compartió pista y recordó rivalidades que hicieron historia junto a figuras como Pete Sampras, Andy Murray, Novak Djokovic y Rafael Nadal. Además, aprovechó el reconocimiento para pedir que el tenis conserve su esencia, especialmente la camaradería entre los jugadores, la pasión por competir y la disposición de seguir innovando para hacer crecer el deporte.
Los números ayudan a dimensionar su legado: Federer conquistó 103 títulos individuales, consiguió 20 Grand Slam y acumuló 1.251 victorias durante su carrera. Ganó ocho veces Wimbledon, seis Abiertos de Australia, cinco Abiertos de Estados Unidos y un Roland Garros, además de completar el Grand Slam de carrera en 2009. El suizo se retiró oficialmente en 2022, después de varios problemas en su rodilla, pero su reciente ingreso al Salón de la Fama confirma que su huella en el tenis permanecerá mucho más allá de sus años como jugador.










