Una tensa jornada se vivió en el Concejo Municipal de Ciénaga, Magdalena, donde una discusión entre varios integrantes de la corporación terminó subiendo de tono y generando momentos de desorden dentro del recinto.
El episodio tuvo como protagonistas al presidente del Concejo, Rodrigo Auqué, y al concejal y empresario Carlos Padilla. En medio de la sesión, Auqué le retiró el micrófono a Padilla, acción que desencadenó una fuerte reacción y elevó la tensión entre los presentes.
La discusión rápidamente pasó de los argumentos al cruce de gritos y forcejeos, mientras otros concejales intervenían para intentar controlar la situación.
El incidente se presentó en un momento de diferencias al interior del cabildo municipal por asuntos relacionados con el funcionamiento de la corporación y la conformación de comisiones accidentales, temas que han generado posiciones enfrentadas entre varios concejales.
La escena quedó registrada como uno de los momentos más tensos de la sesión y desvió la atención del propósito central del Concejo: discutir y tomar decisiones sobre los asuntos que impactan a los habitantes de Ciénaga.
Ahora se espera que la corporación retome el debate de los temas pendientes y que las diferencias entre sus integrantes sean tramitadas por los canales institucionales establecidos.









