El presidente de Francia, Emmanuel Macron, planteó este viernes 25 de septiembre la creación de una “organización internacional” que permita supervisar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y evitar que los modelos más avanzados queden concentrados en manos de un reducido grupo de empresas o actores.
La propuesta fue presentada durante un discurso en el Palacio del Elíseo, en París, en presencia del papa León XIV, en el marco de una conversación sobre los desafíos que plantea la transformación tecnológica y su impacto en la sociedad.
Macron advirtió que la rápida evolución de la inteligencia artificial plantea interrogantes sobre quién controla las tecnologías más avanzadas y sobre las decisiones que podrían llegar a quedar condicionadas por sistemas desarrollados por un número limitado de actores.
“La inteligencia artificial debe ser un servidor y no un amo. La revolución digital debe impulsar y no encadenar”, afirmó el mandatario francés.
El presidente francés también llamó la atención sobre el riesgo de “perder el control” de una tecnología cuyo desarrollo avanza a gran velocidad y que ya tiene aplicaciones en ámbitos como la economía, la educación, la investigación, la industria y la administración pública.
Según Macron, los modelos más avanzados de IA no deberían quedar exclusivamente bajo el control de unos pocos, debido al impacto que estas herramientas pueden tener sobre el conjunto de la humanidad.
Su planteamiento apunta hacia una mayor cooperación internacional y establecimiento de reglas comunes para el desarrollo y utilización de la inteligencia artificial, un debate que en los últimos años ha cobrado relevancia ante el crecimiento de los modelos generativos y la competencia tecnológica entre grandes potencias y empresas.
La intervención de Macron se suma así a los llamados de distintos gobiernos y organismos internacionales para establecer mecanismos de gobernanza de la IA que permitan aprovechar sus beneficios y, al mismo tiempo, reducir los riesgos asociados con su uso y concentración tecnológica.
El pronunciamiento se produce mientras continúa el debate mundial sobre quién debe establecer las reglas para la inteligencia artificial, cómo deben controlarse los modelos más potentes y qué límites deberían existir frente a una tecnología cuyo impacto trasciende las fronteras nacionales.










