FUENTE: EL HERALDO
Por: Yasher Bolívar Pérez
El plantel femenino de Junior atravesó momentos de tensión este lunes mientras permanecía en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, en Palmira, a la espera de abordar un vuelo hacia Bogotá y posteriormente Barranquilla. La delegación regresaba después de la derrota 2-1 ante Internacional de Palmira, cuando el fuerte sismo de magnitud 7,4 sorprendió a las jugadoras y al cuerpo técnico dentro de la terminal aérea.
Anderson Díaz, preparador de arqueras del conjunto barranquillero, relató que el movimiento provocó escenas de pánico entre los pasajeros y obligó a evacuar las instalaciones. “El piso se movía de una manera que la verdad no lo habíamos vivido”, explicó. También señaló que hubo vidrios rotos, interrupciones en el servicio eléctrico y personas que corrieron desesperadas para ponerse a salvo. Padres intentando proteger a sus hijos, pasajeros llorando y algunas personas desmayadas hicieron parte de la situación que vivió la delegación.
A pesar del temor, todas las integrantes de Junior se encuentran bien y no se reportaron lesiones dentro del grupo. Con el paso de las horas, la preocupación por la emergencia terminó desplazando el resultado deportivo obtenido el domingo, que dejó al equipo eliminado de la Liga Femenina tras caer ante Internacional de Palmira. Para las Tiburonas, el regreso a Barranquilla quedó marcado por una experiencia que, como expresó Díaz, difícilmente olvidarán: “Gracias a Cristo no pasó a mayores”.










