Por: Yasher Bolívar Pérez
Julián Álvarez regresó a los entrenamientos del Atlético de Madrid con la intención de conversar directamente con Diego Simeone y Miguel Ángel Gil Marín sobre su futuro, pero no encontró a ninguno de los dos en la ciudad deportiva. Según Mundo Deportivo, el delantero argentino pretendía abordar su situación y expresar nuevamente su deseo de abandonar el club para fichar por el FC Barcelona.
La ausencia de ambos dirigentes habría aumentado el malestar del futbolista, quien esperaba resolver el asunto mediante el diálogo. Simeone se encontraba de vacaciones en Ibiza, mientras Gil Marín tampoco estaba disponible para recibirlo. De acuerdo con la información publicada, Álvarez considera que la situación llegó al límite y transmitió a las personas que lo acompañaron en su regreso al trabajo que no está dispuesto a continuar como si nada ocurriera.
El atacante argentino habría advertido que se plantará ante el Atlético y que llevará su postura directamente a Simeone cuando el entrenador retome las labores con el equipo, algo previsto para el próximo miércoles. Álvarez sostiene que desde febrero existe un compromiso del club para facilitar su salida durante este mercado y mantiene firme su intención de llegar al Barcelona, por lo que las próximas conversaciones podrían ser determinantes para definir su futuro.










