La exsenadora Sandra Ramírez, del partido Comunes y antigua integrante de las Farc, deberá comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) este miércoles 4 de noviembre, a la 1:00 de la tarde, para responder preguntas dentro de la investigación por el reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes durante el conflicto armado.
La Sala de Reconocimiento de Verdad rechazó la solicitud de su defensa, que pretendía modificar la modalidad de la diligencia y permitirle entregar sus respuestas por escrito, luego de recibir un cuestionario elaborado por los magistrados.
La excongresista había argumentado que era víctima de una campaña sistemática de desprestigio y hostigamiento, por lo que consideraba que su seguridad e integridad personal podían estar en riesgo. Por esa razón, pidió que se le permitiera ejercer su defensa mediante un documento escrito.
Sin embargo, la JEP determinó que era necesario escucharla directamente y programó la diligencia en modalidad virtual.
¿Qué quiere esclarecer la JEP?
La comparecencia hace parte del Caso 07, que investiga el reclutamiento y la utilización de menores de edad por parte de las antiguas Farc.
Según la citación, los magistrados buscan profundizar y contrastar la información existente sobre la trayectoria de Ramírez dentro de esa organización guerrillera, las funciones que desempeñó, su eventual capacidad de influencia y su posible conocimiento o intervención en las violencias cometidas dentro de las filas insurgentes.
La Sala también pretende confrontar sus respuestas con las declaraciones recopiladas durante la investigación, las demandas de verdad de las víctimas acreditadas y las preguntas de la Procuraduría Delegada.
Las denuncias de una de las víctimas
Entre los testimonios que hacen parte de los señalamientos contra la exsenadora está el de Deisy Dorelly Guanaro, quien ha denunciado presuntos abusos sexuales y otras formas de violencia cuando era menor de edad y permanecía en las filas de las Farc.
Guanaro ha señalado a antiguos integrantes del secretariado y ha atribuido a Sandra Ramírez un papel de responsabilidad en situaciones que, según su relato, involucraban a niñas reclutadas por la guerrilla.
Entre sus declaraciones sostiene que, cuando tenía 12 años, fue obligada junto con otras menores a participar en situaciones de exhibición ante comandantes de la organización. También ha señalado presuntas prácticas de abortos forzados contra niñas que quedaban embarazadas.
Estos testimonios forman parte de los señalamientos que deberán ser examinados y contrastados por las autoridades judiciales.
Una diligencia clave para el esclarecimiento
Sandra Ramírez, conocida durante su permanencia en las Farc con el alias de Griselda Lobo, fue durante años compañera sentimental de Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo, fundador y máximo comandante de esa guerrilla hasta su muerte en 2008.
Su posición dentro de la organización y las responsabilidades que pudo haber tenido son algunos de los aspectos que la JEP busca esclarecer.
La diligencia de este miércoles permitirá a los magistrados escuchar directamente su versión frente a los señalamientos y avanzar en la contrastación de los testimonios de las víctimas.
La investigación se desarrolla en el marco de la justicia transicional y busca establecer responsabilidades individuales por el reclutamiento de menores y otras formas de violencia cometidas durante el conflicto armado.










