La decisión del Concejo de Bogotá de aprobar un incremento en el Impuesto de Industria y Comercio (ICA) generó nuevas críticas desde el sector financiero. María Lorena Gutiérrez, presidenta del Grupo Aval, aseguró que la medida tendría un impacto significativo sobre el sistema financiero.
Según Gutiérrez, el aumento del tributo afectaría al sistema financiero en cerca de $500.000 millones, una cifra que, a su juicio, refleja el peso que tendría la modificación tributaria sobre las entidades del sector.
La advertencia también fue respaldada por banqueros vinculados al grupo empresarial, quienes señalaron que el incremento podría terminar trasladándose a los consumidores y encareciendo el acceso al crédito para los hogares bogotanos.
La preocupación del sector financiero se concentra en el posible efecto que tendría el mayor costo tributario sobre la operación de los bancos y, posteriormente, sobre las condiciones de financiación para personas y empresas.
El debate se da en medio de la discusión sobre las medidas tributarias adoptadas para aumentar los ingresos de Bogotá y financiar las necesidades de la ciudad. Sin embargo, desde el sector financiero cuestionan que una mayor carga sobre los bancos pueda terminar teniendo efectos indirectos sobre quienes buscan acceder a préstamos.
La discusión ahora gira en torno a si el aumento del ICA permitirá fortalecer las finanzas de la capital sin generar efectos adversos sobre la actividad económica, particularmente sobre el costo del crédito.
La advertencia de Gutiérrez pone nuevamente sobre la mesa el impacto que las decisiones tributarias locales pueden tener sobre sectores estratégicos de la economía y, eventualmente, sobre el bolsillo de los ciudadanos.










