La declaración fue entregada durante su primera sesión como presidenta del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Colombia, espacio en el que también destacó la importancia de la institución como escenario para el diálogo, la participación y el ejercicio de la democracia.
Morales señaló que, pese a las restricciones presupuestales que enfrenta el país, el Gobierno mantendrá su compromiso con la financiación de las universidades públicas y con las políticas orientadas a garantizar el acceso gratuito a la educación superior para los estudiantes que más lo necesitan.
La ministra resaltó el papel estratégico que cumple la Universidad Nacional en el desarrollo del país y sostuvo que las instituciones de educación superior públicas deben continuar siendo espacios abiertos al debate y a la construcción de soluciones frente a los principales desafíos nacionales.
Gratuidad seguirá en la agenda del Gobierno
Uno de los principales mensajes entregados por la funcionaria estuvo relacionado con la continuidad de las políticas de gratuidad educativa.
De acuerdo con Morales, las limitaciones fiscales no significan un abandono de este objetivo. Por el contrario, el Gobierno buscará mantener los recursos destinados a fortalecer el acceso de los sectores con mayores dificultades económicas a la educación superior.
La financiación de las universidades públicas constituye uno de los retos centrales de la política educativa, especialmente ante las necesidades de infraestructura, ampliación de cobertura y fortalecimiento de los programas académicos.
En este contexto, la ministra reiteró que la educación superior pública continuará siendo una de las prioridades de la administración nacional.
La Universidad Nacional como espacio de diálogo
Durante la sesión del Consejo Superior, Morales también hizo énfasis en la función de la Universidad Nacional como escenario de diálogo y democracia.
La institución, señaló, debe conservar su capacidad para promover la discusión de ideas, el intercambio de posiciones y la participación de distintos sectores de la comunidad universitaria.
Su llegada a la presidencia del Consejo Superior abre además una nueva etapa de interlocución entre el Ministerio de Educación y la principal universidad pública del país.
El Gobierno deberá ahora enfrentar el desafío de mantener sus compromisos con la educación superior mientras se ajusta a las restricciones presupuestales existentes.
Por lo pronto, la ministra dejó claro que la universidad pública y la gratuidad educativa seguirán entre las prioridades de la política educativa nacional, con especial atención a los estudiantes que requieren mayores oportunidades para acceder y permanecer en la educación superior.









