El Gobierno de Abelardo De La Espriella comenzó a reestructurar el Sistema de Medios Públicos, ahora denominado Inravisión, con una serie de cambios que modifican de manera sustancial el modelo informativo que operó durante la administración de Gustavo Petro.
La transformación fue puesta en marcha por la ministra TIC, Alexandra Falla, y la gerente de Inravisión, Ángela Mora, quienes determinaron el fin de la extensa programación informativa y de opinión que se emitía desde las 6:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche.
La nueva administración argumenta que esta estructura concentraba cerca del 90 % del personal y de los recursos técnicos destinados a las actividades periodísticas, por lo que considera necesario replantear la forma en que se utilizan los recursos públicos.
La decisión representa uno de los primeros grandes cambios en la estructura de los medios estatales tras el inicio del nuevo Gobierno.
La contratación también queda bajo la lupa
Además de modificar la programación, la administración de Inravisión anunció una revisión de la contratación realizada durante 2026.
En total, serán examinados 1.051 contratos que, de acuerdo con las cifras entregadas por la entidad, superan los $100.000 millones.
Uno de los periodos que mayor atención genera corresponde a los últimos días de la administración anterior. Según la información conocida, entre el 6 y el 7 de agosto se suscribieron 87 contratos por aproximadamente $4.000 millones.
La Procuraduría y la Contraloría participarán en la revisión contractual y presupuestal para determinar si estos procesos cumplieron con las normas y si los recursos públicos fueron manejados de manera adecuada.
De la controversia política al cambio de modelo
Durante los últimos cuatro años, RTVC estuvo en el centro de una fuerte discusión política.
Sectores de oposición cuestionaron algunos contenidos periodísticos y de opinión difundidos desde el sistema público, al considerar que existía una cercanía excesiva con el Gobierno Petro.
Incluso, críticos de la administración anterior calificaron algunas estructuras digitales y de opinión como una supuesta “bodega” financiada con recursos públicos, acusaciones que ahora hacen parte del contexto de la revisión anunciada por el nuevo Gobierno.
La nueva administración sostiene que los medios públicos deben garantizar independencia, pluralidad y representación de las diferentes posiciones de la sociedad, sin convertirse en plataformas de defensa política del Ejecutivo.
Nuevo enfoque para los medios públicos
El Gobierno de De La Espriella pretende que Inravisión concentre sus esfuerzos en contenidos relacionados con educación, cultura, arte, diversidad regional e información de interés público.
La apuesta también contempla revisar la estructura administrativa y presupuestal para determinar si los recursos disponibles están siendo utilizados de manera eficiente.
La nueva dirección deberá ahora avanzar simultáneamente en dos frentes: reorganizar la programación y revisar la contratación heredada.
El proceso será observado de cerca por los organismos de control y por sectores políticos que han convertido el manejo de los medios públicos en uno de los primeros escenarios de confrontación entre el nuevo Gobierno y la administración anterior.
La discusión de fondo será si esta transformación logra garantizar medios públicos más plurales e independientes o si, como ha ocurrido en otros gobiernos, termina convirtiéndose nuevamente en una herramienta de disputa política.
Para la administración De La Espriella, el objetivo es evitar precisamente eso: que los medios financiados con recursos de todos los colombianos estén al servicio de una administración y no de la ciudadanía.










