Un cambio en la percepción de seguridad entre comerciantes y empresarios de Santa Marta fue reportado luego del amplio despliegue de la Fuerza Pública ordenado por el Gobierno nacional tras la reciente escalada de violencia en la ciudad.
Según testimonios recogidos por NTN24, empresarios aseguran que las extorsiones que venían afectando sus actividades comerciales “han acabado” en algunos sectores, especialmente en las zonas turísticas, donde la presencia de militares y policías se incrementó durante los últimos días.
El cambio se produce después de una semana marcada por amenazas, intimidaciones a comerciantes, afectaciones al transporte, cierres de establecimientos y quema de vehículos atribuidos por las autoridades a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
Ante esta situación, el presidente Abelardo De La Espriella ordenó reforzar el dispositivo de seguridad en Santa Marta y Ciénaga, con presencia de uniformados en sectores estratégicos, corredores viales y áreas de alta concentración turística.
Empresarios reportan un cambio
Los testimonios recogidos por NTN24 apuntan a que la presencia permanente de la Fuerza Pública ha tenido un efecto directo sobre las actividades de los grupos dedicados a la extorsión.
Empresarios consultados señalaron que las exigencias económicas y las presiones que venían recibiendo dejaron de presentarse tras el despliegue de seguridad, especialmente en las áreas turísticas.
La militarización de estos sectores se convirtió así en uno de los principales elementos visibles de la nueva estrategia de seguridad implementada por el Gobierno.
No obstante, la afirmación sobre la desaparición de las extorsiones corresponde a los testimonios empresariales publicados por NTN24 y no equivale, por ahora, a una estadística oficial que permita afirmar que el delito desapareció en toda Santa Marta.
Una ciudad que busca recuperar la normalidad
El refuerzo de seguridad llegó después de uno de los momentos más complejos que ha enfrentado Santa Marta en los últimos años.
La crisis comenzó tras un operativo de la Fuerza Pública contra las ACSN, en el que murió alias ‘Cholo’, señalado como segundo cabecilla de esa estructura. Posteriormente se registraron amenazas, bloqueos, ataques contra establecimientos comerciales y quema de vehículos, hechos que llevaron al Gobierno a incrementar la presencia militar y policial.
Estados Unidos también emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos en Santa Marta y zonas del Magdalena, en medio del paro armado anunciado por la organización ilegal.
Con el paso de los días, las autoridades han buscado restablecer las actividades comerciales y turísticas y transmitir un mensaje de recuperación de la normalidad.
La presencia de uniformados en puntos turísticos pretende además brindar garantías a comerciantes, trabajadores y visitantes, en una ciudad cuya economía depende en buena medida del turismo.
El reto es mantener la seguridad
Aunque los empresarios consultados reportan una disminución de las presiones extorsivas, el desafío para las autoridades será mantener las condiciones de seguridad una vez disminuya el despliegue extraordinario de uniformados.
El Gobierno ha presentado el refuerzo de Santa Marta como parte de una estrategia más amplia contra las organizaciones criminales. En su balance nacional de agosto, el presidente aseguró que la extorsión disminuyó 62 % frente al mismo mes de 2025, aunque esa cifra corresponde al comportamiento nacional y no permite medir por sí sola lo ocurrido específicamente en Santa Marta.
Por ahora, empresarios y comerciantes esperan que el cambio reportado se mantenga y que la presencia institucional permita consolidar la recuperación de la actividad económica y turística.
La pregunta para las próximas semanas será si esta reducción de las presiones denunciadas por los empresarios logra sostenerse en el tiempo y se refleja también en los indicadores oficiales de extorsión y seguridad de la capital del Magdalena.










