Por: Yasher Bolívar Pérez
La llegada de LeBron James a Philadelphia ya empieza a reflejarse más allá de la cancha. Los Sixers aparecen en nueve de los 10 partidos más caros de la temporada regular 2026-27, una señal del enorme interés que genera el equipo y, especialmente, la expectativa alrededor de una plantilla que parte entre las candidatas al título.
El salto también se refleja en los precios como local: Philadelphia pasó de un promedio de 68 dólares por entrada la temporada pasada a 300 dólares en la actualidad, el mayor incremento entre los 30 equipos de la NBA. Sin embargo, el partido más costoso de toda la temporada será la visita de los Sixers a los Knicks en el Madison Square Garden, con un promedio de 2.605 dólares, en una jornada que incluirá la ceremonia de entrega del anillo y la celebración del primer campeonato de Nueva York en 53 años.
La Navidad tampoco será barata: el duelo entre Sixers y Lakers en Los Ángeles alcanza un promedio de 830 dólares, mientras que el enfrentamiento entre Philadelphia y Nueva York por la Copa, en octubre, parte de los 539 dólares. El fenómeno tiene un protagonista evidente: LeBron James, quien a sus 24 temporadas no solo sigue condicionando las expectativas deportivas, sino también el valor comercial de cada partido que disputa.










