La Quinta Brigada del Ejército descubrió una caleta de 82 granadas de 60 milímetros en una zona boscosa en la vereda de Aguas Blancas, en Río de Oro, en el Cesar.
Los artefactos estaban camuflados bajo hojas y plástico, y por ahora no se tiene claro a quiénes pertenecían estos explosivos.
“Al parecer estas granadas iban a ser utilizadas contra la población civil, la Fuerza Pública y la infraestructura del Estado”, dijo el Brigadier General, Óscar Eduardo Vera, comandante de la Quinta Brigada.
El Ejército señaló que expertos realizaron una destrucción controlada de las cargas, por lo que se evitó alguna víctima por culpa del estallido de algunas de estas granadas.









