El presidente Abelardo De La Espriella anunció el inicio de una nueva etapa para Colombia tras el devastador terremoto del pasado 10 de agosto: la “reconstrucción de la patria”. El mandatario aseguró que esta fase no significará el cierre de las operaciones de búsqueda de las personas que continúan desaparecidas.
Durante su alocución presidencial, De La Espriella presentó un nuevo balance de la emergencia. De acuerdo con las cifras entregadas por el Gobierno, 452.782 personas resultaron afectadas, pertenecientes a 213.400 familias en 497 municipios de 16 departamentos. El desastre deja además 331 personas fallecidas, 4.497 heridas y 152 desaparecidas.
“Hoy quiero anunciarle al país que comenzamos una nueva etapa: la reconstrucción de la patria”, manifestó el jefe de Estado, quien insistió en que la atención humanitaria continuará mientras avanzan las labores destinadas a recuperar las zonas golpeadas por el sismo.
El mandatario fue enfático en que la búsqueda de los desaparecidos no se detendrá. Según el balance oficial, 1.849 rescatistas y 54 grupos nacionales e internacionales han participado en las labores de búsqueda y rescate, con apoyo adicional de especialistas extranjeros.
“Ninguna familia puede sentir que el Estado dejó de buscar a uno de los suyos”, señaló el presidente al reiterar que las capacidades de búsqueda permanecerán activas mientras existan personas desaparecidas.
La reconstrucción comienza tras la emergencia
Con el paso de la fase más crítica de atención, el Gobierno anunció que ahora se concentrará en la recuperación de la infraestructura, la reconstrucción de viviendas y la reactivación económica y productiva de las regiones afectadas.
El terremoto dejó 35.987 viviendas destruidas y otras 198.601 averiadas, además de daños en miles de establecimientos educativos, centros de salud, acueductos, vías y puentes.
“La dimensión de la destrucción es inmensa, pero más grande será nuestra determinación para reconstruir a Colombia”, expresó De La Espriella, al explicar el alcance de la nueva etapa.
La apuesta del Ejecutivo será avanzar en la recuperación física de los territorios, pero también en la reactivación del campo y en la generación de soluciones de vivienda para las familias que perdieron sus hogares.
Más de 640 toneladas de ayuda internacional
En medio de la tragedia, el presidente también destacó la respuesta internacional que ha recibido Colombia.
Según el balance presentado por el Gobierno, más de 640 toneladas de ayuda humanitaria internacional han llegado al país procedentes de diferentes naciones, entre ellas Estados Unidos, México, Ecuador, El Salvador y Suecia.
A esta asistencia se suma la movilización de ayudas desde diferentes regiones del territorio nacional. Desde Bogotá se reportó el envío de más de 2.640 toneladas, mientras que otros departamentos también han coordinado el traslado de alimentos, elementos de primera necesidad y suministros hacia las zonas afectadas.
El Gobierno también resaltó el alcance de la campaña “Colombia, un solo corazón”, liderada por la primera dama, Ana Lucía Pineda, que, según las cifras entregadas durante la alocución, ha permitido reunir y entregar cerca de 4.386 toneladas de ayudas humanitarias.
El presidente destacó la solidaridad de los colombianos frente a la emergencia y aseguró que la respuesta ciudadana demuestra la capacidad del país para levantarse después de una tragedia de esta magnitud.
Una emergencia que todavía no termina
Aunque el Gobierno dio paso formal a la etapa de reconstrucción, la emergencia todavía mantiene uno de sus capítulos más dolorosos: 152 personas continúan desaparecidas.
Por esa razón, el Ejecutivo aseguró que las operaciones de búsqueda y el acompañamiento a las familias continuarán paralelamente con las obras de recuperación.
El reto ahora será convertir la ayuda recibida y los recursos destinados a la emergencia en viviendas, infraestructura y soluciones concretas para cientos de miles de personas que resultaron afectadas.
La reconstrucción de las zonas devastadas apenas comienza y tendrá como desafío no solo reparar los daños materiales provocados por el terremoto, sino también responder a las familias que todavía esperan encontrar a sus seres queridos.









