La unidad flotante operada por Exmar tiene capacidad para almacenar cerca de 146.000 metros cúbicos de gas natural licuado y será clave en la operación de la nueva regasificadora de Ecopetrol.
Colombia recibió la unidad flotante de almacenamiento ‘Tura’, una embarcación que formará parte de la infraestructura prevista para importar gas natural a través de la nueva regasificadora que Ecopetrol proyecta en el Pacífico colombiano.
El buque, operado por la compañía Exmar, cuenta con capacidad para almacenar aproximadamente 146.000 metros cúbicos de gas natural licuado (GNL). Este combustible será procesado mediante un sistema de regasificación para convertirlo nuevamente en gas y permitir su incorporación a la red nacional de transporte.
La llegada de la unidad se produce en un contexto de creciente dependencia de las importaciones para cubrir la demanda energética del país, mientras se espera la entrada en operación de nuevos proyectos destinados a aumentar la disponibilidad de gas nacional.
Colombia depende cada vez más del gas importado
Actualmente, Colombia importa cerca del 40 % del gas natural que consume, de acuerdo con la información suministrada. Esta situación ha incrementado la importancia de contar con infraestructura para recibir, almacenar y procesar gas proveniente del mercado internacional.
La necesidad de importaciones podría mantenerse elevada durante el fenómeno de El Niño, cuando las condiciones climáticas pueden aumentar la presión sobre el sistema energético, y hasta que entre en operación el megaproyecto Sirius.
El desarrollo de instalaciones de regasificación busca facilitar el ingreso de gas importado para atender la demanda de hogares, industrias, comercios y plantas de generación eléctrica.
El proyecto del Pacífico, una nueva puerta de entrada para el gas
La unidad ‘Tura’ está destinada a cumplir una función central en el esquema de almacenamiento previsto para la nueva infraestructura de Ecopetrol en el litoral Pacífico.
La capacidad de la embarcación permitirá almacenar grandes volúmenes de GNL, que posteriormente deberán pasar por el proceso de regasificación antes de ser inyectados al sistema de transporte.
La entrada en operación de la terminal y su capacidad efectiva para suministrar gas dependerán de la culminación y puesta en marcha de los componentes necesarios del proyecto.
Mientras tanto, Colombia enfrenta el desafío de garantizar el abastecimiento de gas natural durante los próximos años, en un escenario marcado por la necesidad de complementar la producción nacional con suministros del exterior.










