En la Comisión Primera del Senado se vivió un momento de alta fricción política cuando el senador Rafael Nieto Loaiza (Centro Democrático) se retiró del recinto justo al momento de votar el título y la pregunta del proyecto de reforma constitucional que busca dar por terminadas las funciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en marzo de 2028.
A pesar de que el legislador había respaldado de forma afirmativa el articulado previo, su salida del recinto —mientras sus compañeros de bancada permanecían votando a favor— provocó sorpresa y molestias dentro del uribismo, pues estuvo en riesgo de romperse el cuórum decisorio.
Trasfondo político y fracturas en la bancada
Riesgo en el cuórum: La iniciativa logró salir adelante con el margen ajustado en parte por la presencia en el recinto del senador Héctor Olimpo (Partido Liberal), quien votó en contra pero se mantuvo para radicar una constancia sobre la necesidad de una revisión integral a los acuerdos de paz.
Coincidencia y reclamos internos: Tras ausentarse, Nieto fue visto sentado en la sala de prensa del Senado mientras la bancada opositora anunciaba otro proyecto sobre reforma pensional. Su actuar generó fricciones internas, e incluso trascendió que el expresidente Álvaro Uribe expresó su inconformidad con el episodio.
Competencia de iniciativas: Nieto es ponente de una propuesta paralela para desmantelar la JEP, pero que ha avanzado a menor ritmo que el texto que lidera Enrique Gómez (Salvación Nacional). Previamente, Nieto ya había generado cuestionamientos en su sector por aplazar debates para reunirse con el entonces presidente del tribunal de paz, Alejandro Ramelli.










