Una nueva incursión armada estremeció al sur del departamento del Cesar. Cinco personas fueron asesinadas y otras tres resultaron heridas durante un ataque ocurrido en el corregimiento de Simaña, jurisdicción del municipio de La Gloria.
De acuerdo con las primeras versiones conocidas y testimonios recopilados en la zona, el hecho habría sido perpetrado por hombres armados que presuntamente pertenecerían al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El ataque se habría registrado en el establecimiento de comercio conocido como Estadero Cabeza de Hacha, hasta donde llegaron varios sujetos vestidos de civil y portando armas de fuego.
Según los relatos de testigos, los hombres armados rodearon el establecimiento y exigieron que se redujera el volumen de la música. Posteriormente, se habrían identificado como integrantes del ELN y comenzaron a disparar contra varias de las personas que se encontraban en el lugar.
Las primeras informaciones señalan que dos hombres murieron en el sitio. Presuntamente, los atacantes los habrían señalado de pertenecer a estructuras paramilitares y de ejercer como comandantes de esos grupos en la zona.
Junto a ellos también habrían sido asesinadas otras dos personas que, según las versiones preliminares, cumplirían funciones como escoltas de los hombres señalados por los agresores.
El ataque dejó además a cuatro personas heridas por impactos de arma de fuego. Los lesionados fueron trasladados de emergencia a diferentes centros asistenciales de la región para recibir atención médica.
Sin embargo, pese a los esfuerzos del personal médico, uno de los heridos falleció posteriormente debido a la gravedad de las lesiones. Con esta muerte, el saldo de la incursión armada ascendió a cinco víctimas mortales y tres personas heridas.
La masacre generó conmoción entre los habitantes de Simaña y las poblaciones cercanas, mientras las autoridades desplegaron un operativo para asegurar el área y avanzar en la investigación.
Unidades del Ejército Nacional y la Policía, con el acompañamiento de la Fiscalía General de la Nación, trabajan en la recopilación de información, la verificación de las identidades de las víctimas y la reconstrucción de los hechos.
Uno de los principales objetivos de la investigación será establecer si efectivamente los responsables pertenecen al ELN, así como determinar la identidad y antecedentes de las víctimas y verificar las versiones que las relacionan con estructuras paramilitares.
Por ahora, tres personas permanecen bajo atención médica, mientras las autoridades mantienen presencia en la zona para evitar nuevos hechos de violencia.
El ataque vuelve a generar preocupación por la disputa entre estructuras armadas ilegales en esta zona del sur del Cesar y por el riesgo que representa para la población civil la confrontación entre organizaciones criminales y grupos insurgentes.








