La noche de este lunes 26 de octubre de 2026 fue asesinado en la ciudad de Cúcuta el exsecretario de Gobierno de la capital nortesantandereana, Miguel Castellanos, en un ataque sicarial registrado sobre el Anillo Vial Occidental. El exfuncionario se desempeñó en el cargo municipal hasta enero de 2026 y proyectaba su aspiración a la Alcaldía de Cúcuta para las elecciones regionales de 2027.
Detalles del atentado y primeras investigaciones
Lugar y circunstancias del crimen: El ataque ocurrió a escasos metros de una estación de gasolina mientras Castellanos se desplazaba hacia su residencia. Según las investigaciones preliminares expuestas por las autoridades, el exfuncionario detuvo su marcha y se descendió a hablar con una persona que se transportaba en motocicleta, momento en el cual el agresor le disparó en la cabeza.
Menor de edad ileso: En el vehículo en el que se movilizaba el exsecretario viajaba un menor de edad, quien resultó ileso tras el atentado.
Ofrecimiento de recompensa ($50 millones): La Gobernación de Norte de Santander, a través del secretario de Seguridad Ciudadana, George Quintero, rechazó enérgicamente el crimen e informó que se ofrece una recompensa de hasta $50 millones de pesos por información que permita dar con la captura de los autores materiales e intelectuales.
Antecedentes familiares e hipótesis: Las autoridades judiciales y equipos técnicos especiales evalúan posibles antecedentes de seguridad, entre los que destaca un atentado previo ocurrido meses atrás en el departamento de Arauca contra el hermano de la víctima, en el cual perdieron la vida varios escoltas.
Balance de su gestión pública
Proyectos y logros en la cartera de Gobierno: La administración municipal de Cúcuta había resaltado la gestión de Castellanos tras su salida del cargo en febrero de 2026, destacando avances en:
Recuperación del espacio público en el sector de El Triángulo.
Intervención e institucionalización del Cementerio Central.
Creación de cuatro nuevas Comisarías de Familia dotadas con presupuesto propio.
Reducción superior al 50 % en los niveles de hacinamiento de las estaciones de Policía locales.










