Geovany Andrés Rojas, conocido con el alias de ‘Araña’, compareció ante una corte federal de Estados Unidos y se declaró no culpable de los cargos de narcotráfico y narcoterrorismo que enfrenta en ese país.
La diligencia se realizó el lunes 28 de septiembre ante el juez magistrado Steve B. Chu, en el Distrito Sur de California, pocos días después de que Rojas fuera extraditado desde Colombia.
De acuerdo con el expediente de la justicia estadounidense, Rojas enfrenta dos acusaciones principales: una conspiración internacional para distribuir cocaína y un cargo de narcoterrorismo. La Fiscalía de Estados Unidos sostiene que habría tenido un papel de liderazgo dentro de los Comandos de la Frontera y lo vincula con operaciones internacionales de tráfico de cocaína.
Por el primer cargo, la legislación estadounidense contempla una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y un máximo que puede llegar a cadena perpetua. Para el cargo de narcoterrorismo, la pena mínima establecida es de 20 años y también puede alcanzar la cadena perpetua en caso de una eventual condena.
La extradición de Rojas se hizo efectiva el pasado 25 de septiembre. El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que fue entregado a funcionarios estadounidenses en Colombia y posteriormente trasladado a San Diego. En el procedimiento estuvo presente el presidente colombiano Abelardo De La Espriella.
El caso de ‘Araña’ había adquirido especial relevancia en Colombia porque su captura ocurrió en febrero de 2025, cuando se encontraba vinculado a los diálogos de paz. Según el Departamento de Justicia estadounidense, su detención se produjo en cumplimiento de una circular roja de Interpol.
La Corte Suprema de Justicia de Colombia aprobó posteriormente su extradición, pero el procedimiento quedó suspendido durante el desarrollo de los diálogos con estructuras armadas. Finalmente, el actual Gobierno ordenó continuar con el proceso y Rojas fue entregado a las autoridades estadounidenses en septiembre de 2026.
Ahora, el proceso continuará en Estados Unidos. La declaración de no culpabilidad no resuelve el fondo de las acusaciones: estas deberán ser discutidas durante el proceso judicial, mientras Rojas conserva la presunción de inocencia hasta que exista una decisión definitiva.
El caso también pone nuevamente bajo la lupa la situación de quienes participaron como representantes o gestores en procesos de negociación con grupos armados y que, al mismo tiempo, eran requeridos por investigaciones judiciales en otros países.
Por ahora, la justicia estadounidense deberá avanzar en las siguientes etapas del proceso contra Rojas, quien permanece bajo custodia mientras se define el curso de la investigación y del juicio.








