El Gobierno Nacional activó este lunes todo el sistema de respuesta ante la emergencia provocada por el fuerte sismo registrado a las 7:34 de la mañana, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y magnitud reportada de 7,4.
El presidente Abelardo de la Espriella convocó al Comité Nacional para el Manejo de Desastres y asumió la coordinación de las acciones de respuesta frente a las afectaciones reportadas en diferentes regiones del país.
Desde la Sala de Crisis Nacional de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), las autoridades comenzaron a consolidar los primeros reportes provenientes de los territorios y a definir el despliegue de capacidades para atender la emergencia.
El director encargado de la UNGRD, Javier Pava Sánchez, permanece al frente de la coordinación operativa, mientras el vicepresidente José Manuel Restrepo y los ministros del Interior, Rodrigo Lara, y de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán Martínez, mantienen comunicación con gobernadores y alcaldes de las zonas donde se han reportado afectaciones.

Los primeros informes señalan posibles daños en nueve municipios de Chocó, ocho de Caldas, dos del Valle del Cauca y dos de Risaralda, además de reportes provenientes de varios municipios del Quindío.
Uno de los principales componentes de la respuesta está concentrado en las labores de búsqueda y rescate. La UNGRD activó cuatro grupos USAR, especializados en atención de estructuras colapsadas, provenientes de Bogotá, Envigado, Yopal y Medellín.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, informó además que Bogotá puso a disposición maquinaria y equipos especializados, mientras Antioquia ofreció aeronaves para facilitar el traslado de personal y recursos hacia las zonas que eventualmente lo requieran.
“Estamos atendiendo directamente esta situación desde la sede de la entidad. Hemos estado en comunicación con los gobernadores y alcaldes de los departamentos y municipios más afectados”, señaló Lara.
Mientras avanzan las labores de atención, los organismos de emergencia realizan verificaciones sobre el estado de viviendas, edificaciones, vías y demás infraestructura para determinar la magnitud real de los daños y establecer las necesidades prioritarias de las comunidades.
La Sala de Crisis Nacional permanecerá activa para consolidar la información y coordinar las acciones del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

El Gobierno Nacional señaló que la prioridad en esta etapa es salvar vidas, atender a las personas afectadas y garantizar el despliegue de los recursos necesarios en los territorios que requieran asistencia.
Las autoridades insistieron en que los balances son preliminares y que la información será actualizada a medida que los equipos de respuesta avancen en las verificaciones directamente en las zonas afectadas.
La emergencia mantiene bajo seguimiento especial a Chocó y al Eje Cafetero, mientras equipos especializados se movilizan para establecer si existen personas atrapadas, daños estructurales de consideración o comunidades que requieran atención humanitaria urgente.










