La operación aérea en varias de las zonas golpeadas por el terremoto de magnitud 7,4 comenzó a normalizarse, aunque algunos aeropuertos permanecen con restricciones debido a daños identificados en sus instalaciones.
La Aeronáutica Civil informó que los aeropuertos de Cali, Quibdó y Armenia ya se encuentran habilitados para recibir y despachar vuelos comerciales, luego de las verificaciones realizadas tras el fuerte movimiento telúrico.
En Manizales, la situación es diferente. Los vidrios de la torre de control resultaron afectados, pero las autoridades confirmaron que la pista de aterrizaje y las áreas destinadas a la circulación de aeronaves se encuentran en condiciones adecuadas para la operación.
Uno de los puntos que mantiene mayores restricciones es el aeropuerto Matecaña de Pereira, donde únicamente están autorizados, por ahora, los vuelos humanitarios y de Estado.
Según Aerocivil, esta medida permanecerá vigente mientras equipos especializados realizan las intervenciones necesarias debido a las fisuras identificadas en la pista, la desconexión de los sistemas de comunicaciones ATS y las evaluaciones técnicas sobre la estructura de la torre de control.
La situación del aeropuerto de Pereira resulta especialmente relevante debido a que Risaralda se encuentra entre las zonas más afectadas por el terremoto y requiere una operación logística constante para facilitar la llegada de personal de emergencia, equipos de rescate y ayuda humanitaria.
Por su parte, el aeropuerto de Cartago, Valle del Cauca, mantiene una operación restringida a vuelos de Estado o comerciales, de acuerdo con las condiciones establecidas por las autoridades aeronáuticas.
La Aerocivil continúa realizando inspecciones en las terminales aéreas de las regiones afectadas para determinar las condiciones de seguridad y definir cuándo podrán levantarse las restricciones que todavía permanecen vigentes.
La prioridad, según las autoridades, es garantizar que la reactivación de las operaciones aéreas se realice sin poner en riesgo a pasajeros, tripulaciones ni personal aeroportuario, mientras continúa la atención de la emergencia.









