En el IV Encuentro de Estudios sobre Paradiplomacia e Internacionalización Territorial, realizado en la Universidad del Norte, el director de la C.R.A. planteó la importancia de convertir el conocimiento, las alianzas internacionales y la cooperación en proyectos concretos para la protección ambiental y el bienestar de las comunidades.

La Corporación Autónoma Regional del Atlántico- C.R.A. participa en el IV Encuentro de Estudios sobre Paradiplomacia e Internacionalización Territorial, un escenario académico y de intercambio internacional que reunió a representantes de gobiernos territoriales, universidades, cuerpo diplomático, organismos internacionales, investigadores y expertos para reflexionar sobre el papel de los territorios en la construcción de respuestas a los grandes desafíos globales.
Durante su intervención, el director general de la C.R.A. destacó la importancia de que las autoridades territoriales y ambientales fortalezcan sus relaciones de cooperación internacional, compartan experiencias y articulen capacidades para enfrentar problemáticas que, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la vulnerabilidad de los ecosistemas, trascienden las fronteras político-administrativas.
“Ningún territorio puede proteger su futuro actuando solo. Pero cuando los territorios se unen, pueden transformar el futuro de todos”, expresó el director, al señalar que las decisiones ambientales globales tienen consecuencias directas en las comunidades y ecosistemas locales, por lo que las soluciones también deben construirse desde los territorios.
En ese sentido, resaltó que el Plan de Acción Institucional 2024-2027 de la Corporación, denominado Por un ambiente sin fronteras, refleja la visión de una gestión ambiental que reconoce la importancia de la articulación regional e internacional. Como parte de esta apuesta, mencionó los memorandos de entendimiento suscritos con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y el Pacto Global de las Naciones Unidas, así como el intercambio de experiencias en México y España y la realización de la Primera Cumbre de Finanzas Verdes y Azules del Caribe Colombiano, en Barranquilla.

El director también presentó tres compromisos que, desde la perspectiva de la C.R.A., deben orientar la diplomacia ambiental: que la ciencia llegue a los territorios y se traduzca en mejores decisiones; que la cooperación internacional se convierta en proyectos ambientalmente sostenibles y financieramente viables; y que las iniciativas tengan un verdadero impacto en la vida de las personas, con las comunidades como protagonistas de las soluciones.
La participación de la C.R.A. en este encuentro representa una oportunidad para fortalecer la proyección internacional del Atlántico, promover nuevas alianzas estratégicas y conectar las necesidades ambientales del territorio con oportunidades de cooperación técnica, científica y financiera.
Finalmente, el director hizo un llamado a las universidades, investigadores y organismos internacionales para que las conversaciones y reflexiones de este encuentro se traduzcan en alianzas e iniciativas con resultados verificables.
“Desde el Atlántico queremos decirle al mundo que nuestros territorios no queremos ser espectadores de las decisiones globales, sino protagonistas de las soluciones. La diplomacia ambiental comienza en el territorio y es allí donde debe demostrar que valió la pena”, concluyó.










