Leonardo Villar pidió al Congreso estudiar la Ley de Rescate Económico, incluso en sus puntos impopulares, y explicó que un ajuste fiscal puede contribuir a reducir la inflación.
El Banco de la República decidió mantener su tasa de interés de política monetaria en 12,25 %, pese a los riesgos inflacionarios asociados al fenómeno de El Niño y al aumento de las expectativas de inflación.
La decisión fue adoptada por mayoría: cuatro integrantes de la Junta Directiva votaron por mantener la tasa y tres propusieron aumentarla en 0,25 puntos porcentuales. El Emisor tuvo en cuenta que la inflación anual llegó al 6,3 % en septiembre y que el fenómeno de El Niño representa un riesgo adicional para los precios de los alimentos y los servicios regulados.
En la misma jornada, la Junta autorizó una operación de compra directa de US$2.000 millones al Gobierno Nacional, que se ejecutará durante lo que resta de 2026 a la tasa representativa del mercado vigente el día de cada operación.
Según explicó el Banco, la medida busca aumentar las reservas internacionales y disponer de mayores recursos en dólares para responder ante posibles episodios de inestabilidad externa. La compra complementa el programa de acumulación de reservas que comenzó en agosto.
Villar se pronunció sobre la Ley de Rescate Económico
El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, también se refirió al proyecto tributario presentado por el Gobierno y sostuvo que un ajuste fiscal puede facilitar el cumplimiento de los objetivos de la política monetaria.
Villar reconoció que un eventual aumento del IVA puede generar efectos inmediatos sobre los precios, pero pidió evaluar ese impacto frente a la reducción del déficit fiscal y sus posibles beneficios para el control de la inflación.
Por esa razón, hizo un llamado al Congreso para que estudie la iniciativa, incluso en sus disposiciones más impopulares.
“Que el proyecto de ley sea estudiado, incluso en los puntos impopulares”, fue la petición del gerente del Emisor a los legisladores.
La discusión sobre la reforma económica se desarrolla mientras el Banco mantiene una política monetaria restrictiva y advierte que las decisiones futuras dependerán de la evolución de la inflación, las expectativas económicas y la situación fiscal del país.









