El caso de los denominados ‘sexocontratos’ sumó una nueva arista de alta gravedad tras revelarse información periodística que da cuenta del presunto temor por su vida manifestado por la testigo principal, Deicy Jiménez, y de la misteriosa desaparición de una joven que asistía con frecuencia a reuniones privadas en inmuebles de Bogotá.
Según detalles ventilados en medios de comunicación, las declaraciones entregadas a las autoridades judiciales han encendido las alarmas sobre los riesgos de seguridad que enfrentan las personas vinculadas a la presunta red de contratación.
Revelaciones clave sobre el entramado y garantías de seguridad
La desaparición alarmante: La testigo habría advertido ante los investigadores la ausencia no explicada de una joven que pertenecía al círculo habitual de asistentes a encuentros realizados en inmuebles de sectores como Teusaquillo y Corferias, hecho que motivó peticiones formales de protección para las partes involucradas.
Declaración y entrega de pruebas: La defensa de Deicy Jiménez ratificó que pondrá a disposición de la Fiscalía General de la Nación y la Corte Suprema de Justicia su teléfono celular para peritaje forense, buscando corroborar los chats, registros y contratos que sustentarían el esquema de asignación de órdenes de prestación de servicios (OPS) en entidades públicas.
Citación formal ante la Fiscalía: Tras culminar sus diligencias ante el alto tribunal, la Fiscalía General citó a la testigo a rendir declaración el próximo martes 3 de noviembre, fecha en la que se prevé se entreguen mayores precisiones sobre la identidad de exfuncionarios y exsuperintendentes salpicados en la investigación.










