El Gobierno nacional prepara una reforma administrativa que busca reducir casi a la mitad la estructura de entidades del Ejecutivo. La propuesta contempla pasar de 209 organismos a 104, mediante la eliminación, supresión o fusión de 105 dependencias.
El proyecto, que sería presentado próximamente ante el Congreso, plantea una reorganización de ministerios, departamentos administrativos, agencias, direcciones y superintendencias, con el propósito de reducir los gastos de funcionamiento y concentrar responsabilidades que actualmente están repartidas entre distintas instituciones.
Cambios en ministerios y departamentos administrativos
Uno de los ajustes más importantes se aplicaría a los departamentos administrativos. De los seis existentes, únicamente permanecerían dos:
El Departamento Administrativo de Planeación, Inversión y Desarrollo Nacional, que reemplazaría al actual Departamento Nacional de Planeación (DNP).
El Departamento Administrativo de Información, Estadística y Evidencia Pública, que asumiría las funciones del DANE.
La iniciativa también propone fusionar los ministerios del Deporte y de Cultura, así como integrar Educación y Ciencia en una sola cartera.
Pese a estos cambios, el Ejecutivo conservaría 18 ministerios. Para ello contempla crear dos nuevas carteras:
Ministerio de la Presidencia, Democracia, Convivencia y Gobernanza, que asumiría funciones del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre).
Ministerio de Desarrollo Social, Inclusión, Ciudadanos y Familia, que recogería responsabilidades del Departamento de Prosperidad Social (DPS).
Las demás carteras continuarían funcionando, aunque recibirían competencias que hoy están distribuidas en otras entidades.
El Gobierno calcula un ahorro de $8,6 billones
De acuerdo con las proyecciones incluidas en el documento, la reorganización permitiría ahorrar aproximadamente $8,6 billones, principalmente mediante la eliminación de estructuras administrativas y la integración de funciones.
La propuesta todavía debe llegar al Congreso y surtir el correspondiente debate legislativo. Por tanto, la reducción de entidades y los cambios en la estructura ministerial dependerán de la aprobación y las modificaciones que pueda tener el proyecto durante su trámite.










