El DNP redujo de 34 a 13 días el trámite de aprobación de iniciativas y busca sumar inversión privada mediante Obras por Impuestos. Quindío, Caldas, Risaralda y Antioquia concentran los proyectos radicados hasta ahora.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto entró en una nueva etapa, con el uso de recursos del Sistema General de Regalías y la búsqueda de inversión empresarial para financiar obras prioritarias. Así lo expuso el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Julián Buitrago, durante una citación ante la Comisión Bicameral para Damnificados del Congreso de la República.
Según el funcionario, más de 30 proyectos territoriales han avanzado en su financiación con recursos de regalías, mientras el Gobierno trabaja en mecanismos para reducir los tiempos de aprobación y facilitar la ejecución de las intervenciones necesarias para recuperar la infraestructura y los servicios afectados.
Una de las principales medidas consiste en habilitar el uso de hasta el 30 % de los saldos de determinados recursos regionales de regalías para financiar proyectos de reconstrucción. La disposición busca que los territorios puedan movilizar recursos disponibles hacia necesidades urgentes sin depender exclusivamente de nuevas asignaciones presupuestales.
De 34 a 13 días: el ajuste para acelerar las obras

El DNP informó que implementó una resolución de emergencia que redujo de 34 a 13 días el tiempo de trámite para la aprobación de proyectos relacionados con la contingencia.
Además, desde el pasado 6 de octubre quedó habilitada una marcación especial en la plataforma PIB para identificar las iniciativas asociadas con la reconstrucción, previa verificación técnica. El objetivo es facilitar el seguimiento de los proyectos y distinguirlos de otras inversiones territoriales.
Hasta el momento, las entidades territoriales han radicado iniciativas en cuatro departamentos: 17 en Quindío, nueve en Caldas, seis en Risaralda y cuatro en Antioquia. Estas cifras suman 36 proyectos, aunque el avance efectivo de cada uno depende de su revisión, aprobación y posterior ejecución.
La distribución sectorial presentada por Buitrago incluye iniciativas de vivienda, agua potable, energía, infraestructura pública, educación, salud y conectividad vial. El propósito es atender necesidades esenciales de las comunidades damnificadas y recuperar equipamientos que resultan determinantes para la vida cotidiana.
El director del DNP también reportó 84 asistencias técnicas a las regiones para fortalecer la formulación de proyectos financiados con regalías. De ese total, 80 correspondieron a orientaciones normativas y cuatro a acompañamientos específicos a iniciativas en Caldas y Risaralda.
Obras por Impuestos busca sumar al sector privado
La estrategia de reconstrucción también contempla la participación empresarial mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, que permite canalizar recursos privados hacia proyectos de interés público bajo las condiciones establecidas en la normativa.
Buitrago explicó que el borrador del decreto reglamentario recibió cerca de 500 comentarios, que están siendo revisados antes de avanzar hacia su firma por parte de la Agencia de Renovación del Territorio (ART).
El Gobierno también adelanta coordinaciones con el Ministerio de Hacienda para tramitar un cupo ante el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis). De acuerdo con lo expuesto por el director del DNP, para la vigencia queda un saldo cercano a los $200.000 millones que se busca aprovechar para incentivar la financiación de obras de recuperación.
La reglamentación será clave para conocer qué proyectos podrán beneficiarse, bajo qué condiciones participarán las empresas y cuáles serán los mecanismos de control sobre la destinación de los recursos.
La reconstrucción entra al centro de la planeación nacional
Como parte de la respuesta al desastre, el Gobierno incorporó la reconstrucción, la transformación territorial y la resiliencia como primer eje temático del Plan de Desarrollo.
El DNP ha realizado mesas de trabajo en Pereira, Quibdó y Cúcuta, y anunció que continuará estos encuentros en Ibagué para recoger necesidades territoriales y coordinar la estructuración de nuevas iniciativas.
El anuncio de más de 30 proyectos financiados con regalías y la reducción de los tiempos de trámite representan avances administrativos. Sin embargo, el resultado de la estrategia se medirá por la ejecución de las obras, el ritmo de desembolso de los recursos y la recuperación efectiva de las comunidades afectadas.
La atención inmediata, la reconstrucción de infraestructura y la participación privada avanzan por rutas complementarias. El desafío es que los procedimientos acelerados se traduzcan en viviendas recuperadas, servicios restablecidos y obras terminadas, con seguimiento público sobre el destino de cada peso invertido.










