El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, radicó la ponencia reformulada que incrementa el techo presupuestal en $59,3 billones para sincerear obligaciones operativas y el servicio de la deuda, acompañado de un plan de austeridad inmediato y un proyecto de ley de ajuste fiscal.
La ponencia para segundo debate del Presupuesto General de la Nación (PGN) de 2027 ingresó a las plenarias del Congreso de la República fijando un monto total de $634,9 billones (29,9% del PIB). La cifra representa una adición de $59,3 billones frente al proyecto inicial de $575,7 billones presentado en julio, decisión justificada por la necesidad del Ministerio de Hacienda de incorporar compromisos no previstos en materia de pensiones, salud, salarios públicos, universidades y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
A la par del incremento en el techo del gasto, el Gobierno Nacional planteó una estrategia de consolidación fiscal con un recorte de 2,2% del PIB ($42 billones), orientado a corregir un déficit potencial del 9,4% del PIB y evitar que la deuda neta alcance el 66,2%.
Estructura presupuestal, austeridad y margen de inversión
Distribución de las apropiaciones: Del total asignado para 2027, el 62% financiará gastos de funcionamiento, el 24% se destinará al servicio de la deuda ($155,4 billones) y únicamente el 14% responderá a inversión pública ($87 billones).
Brecha de caja e inflexibilidad: Hacienda reportó ingresos corrientes mensuales promedio de $29 billones frente a compromisos de pago por $40 billones, cubriendo la diferencia de $11 billones mediante endeudamiento de corto plazo. Asimismo, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) advirtió que el 84% de la bolsa de inversión está comprometida en vigencias futuras y rentas de destinación específica.
Medidas inmediatas de contingencia: El Ejecutivo oficializó un programa de austeridad por $17,4 billones (0,9% del PIB), compuesto por $13 billones en menores transferencias, $3 billones en compras de bienes y servicios, y $2,5 billones en proyectos no prioritarios.
Financiación de la reconstrucción post-terremoto: La atención de las afectaciones del sismo del 10 de agosto de 2026 se articulará de forma independiente a través del Fondo Milagro, integrando partidas del PGN, regalías, aportes territoriales, cooperación y crédito público










