Un apartamento del conjunto residencial Manglar, en el sector de Villa Campestre, en Puerto Colombia, terminó bajo la lupa de las autoridades tras el hallazgo de $290 millones en billetes falsos de $100.000 y un kilo de clorhidrato de cocaína. Por ahora, no se reportan capturas y siguen sin esclarecerse las circunstancias que rodearon la presencia de estos elementos en el inmueble.
El caso salió a la luz después de que el propietario del apartamento acudiera al CAI del sector para informar que la puerta de la vivienda había sido violentada. Según explicó Saúl Leiva, jefe de Seguridad de Puerto Colombia, el inmueble había sido arrendado días antes a personas cuya identidad no ha sido revelada.
Al ingresar y revisar el lugar, se produjo el hallazgo del dinero falsificado. “Colocó en conocimiento que había encontrado dentro del inmueble esta cantidad de dinero, cuya denominación es falsa”, manifestó el funcionario en declaraciones a Atlántico en Noticias.
La revisión también permitió encontrar un kilo de cocaína. La coincidencia de ambos elementos en el mismo apartamento abrió interrogantes sobre quiénes ocuparon la vivienda, de dónde provenían los billetes y cuál era el propósito de mantener allí la sustancia estupefaciente.
De acuerdo con la información preliminar entregada por Leiva, el dinero presuntamente estaría destinado a circular en Puerto Colombia. Sin embargo, no se han conocido detalles que permitan establecer si los billetes ya habían sido puestos en circulación, si existían otros inmuebles involucrados o si las autoridades tienen identificados a los posibles responsables.
La ausencia de capturas mantiene abiertas varias preguntas sobre el caso. Por el momento, no se ha informado públicamente quiénes arrendaron el apartamento, cómo abandonaron el lugar ni si el ingreso al inmueble ocurrió antes o después de que el propietario detectara la puerta violentada.
El hallazgo también motivó una advertencia a los comerciantes y residentes del municipio para que revisen los billetes que reciben, especialmente los de $100.000, y reporten cualquier sospecha a las autoridades.
La investigación tendrá que establecer el origen de los $290 millones falsificados, la procedencia de la cocaína y la posible relación entre ambos hallazgos. Mientras tanto, las autoridades no han divulgado información que permita atribuir estos elementos a una persona o estructura criminal específica.










