Colombia inaugurará el próximo miércoles 14 de octubre su embajada en Jerusalén, en un movimiento diplomático que situará la sede de su representación ante Israel en una ciudad cuyo estatus internacional continúa siendo objeto de controversia.
La ceremonia está prevista para las 6:30 de la tarde y contará con la participación del ministro de Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, y del canciller colombiano, Omar Bula Escobar, según informó Caracol Radio este viernes 9 de octubre.
De acuerdo con la información divulgada por el medio, el Ministerio de Exteriores israelí ya comenzó a distribuir las invitaciones para el evento, que formalizará la apertura de la sede diplomática colombiana en Jerusalén.
La decisión ubicaría a Colombia en el reducido grupo de países que mantienen su embajada en esa ciudad. Entre ellos figuran Estados Unidos, Honduras, Guatemala, Kosovo, Papúa Nueva Guinea, Paraguay y Fiyi.
Jerusalén, el punto más sensible de la decisión
El traslado de una embajada a Jerusalén tiene implicaciones diplomáticas debido al conflicto sobre el estatus de la ciudad y las reivindicaciones israelíes y palestinas sobre su territorio.
Israel considera Jerusalén su capital, mientras que los palestinos reclaman Jerusalén Este como capital de un futuro Estado palestino. La comunidad internacional ha mantenido posiciones diversas frente al reconocimiento de la soberanía sobre la ciudad y a la ubicación de las representaciones diplomáticas.
Por esa razón, históricamente la mayoría de las embajadas extranjeras acreditadas ante Israel han estado ubicadas en Tel Aviv o sus alrededores, en lugar de Jerusalén.
La inauguración anunciada para el 14 de octubre marcará un paso relevante en las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Jerusalén. La ceremonia también pondrá sobre la mesa las implicaciones de la decisión para la política exterior colombiana y sus relaciones con Israel y los actores involucrados en el conflicto de Oriente Medio.
La información fue reportada por Caracol Radio en una publicación fechada el 9 de octubre de 2026. El alcance definitivo de la decisión y sus eventuales efectos diplomáticos dependerán de los anuncios oficiales y de las actuaciones que adopte el Gobierno colombiano.










