En un operativo conjunto de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación coordinado en el corregimiento de San Cristóbal, las autoridades propinaron un contundente golpe a las estructuras logísticas de los grupos armados ilegales que delinquen en Antioquia. La acción permitió la captura en flagrancia de dos presuntos integrantes de una red de abastecimiento bélico y la incautación de material explosivo de alto impacto, uniformes alusivos a las disidencias de las Farc y abundante munición militar.
Incautación de material de guerra, articulación institucional y cerco a las economías ilícitas
Operativo de precisión y material incautado: Durante las diligencias de allanamiento y registro, la Fuerza Pública incautó cinco contenedores cargados con nitrato de amonio (sustancia clave para la elaboración de artefactos explosivos), uniformes e indumentaria con insignias del denominado Frente 36 de las disidencias de las Farc, una mira telescópica, 79 cartuchos de diversos calibres, proveedores para fusil y material de intendencia.
Corte a la cadena de suministro en las subregiones: De acuerdo con la información de inteligencia, la celda desarticulada operaba como un centro de acopio y distribución de armamento y pertrechos tácticos destinados a fortalecer las capacidades criminales de las disidencias de las Farc y del Clan del Golfo en las subregiones del Occidente y Norte de Antioquia.
Firmes declaraciones de la administración local: El secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, ratificó la política de cero tolerancia frente al uso de la capital antioqueña como plataforma logística para el crimen organizado: “En Medellín no vamos a permitir que nuestro territorio sea utilizado como punto de almacenamiento, abastecimiento o tránsito de armas y explosivos para fortalecer estructuras criminales”.
Judicialización y avance de investigaciones: Los dos capturados fueron puestos de manera inmediata a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Enfrentarán cargos por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y municiones de uso privativo, así como por la utilización ilegal de uniformes e insignias militares.
Este resultado reafirma la determinación de las autoridades territoriales y la Fuerza Pública para perseguir de manera frontal el delito, asestar golpes estructurales a las redes de soporte logístico del narcoterrorismo y salvaguardar el orden y la seguridad en todo el departamento










