Nuevos mensajes intercambiados entre Olmedo López, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), y Vladimir Fernández, actual magistrado de la Corte Constitucional, volvieron a poner el nombre del entonces presidente Gustavo Petro en el centro de las preguntas alrededor del escándalo de corrupción que sacudió a esa entidad.
Los chats, revelados por CAMBIO y retomados por El Colombiano, corresponden principalmente al periodo en el que Fernández era secretario jurídico de la Presidencia y a las semanas posteriores a su llegada a la Corte Constitucional. En varias conversaciones aparecen expresiones como “el jefe”, “el señor presidente” y “el PRE”, que, según la reconstrucción periodística, harían referencia a Petro.
Sin embargo, los mensajes no permiten establecer por sí mismos qué información recibió exactamente Petro, si tuvo conocimiento de las actuaciones irregulares que posteriormente fueron investigadas en la UNGRD o si las referencias al mandatario correspondían a gestiones ordinarias dentro del Gobierno.
Uno de los mensajes que concentra la atención fue enviado el 7 de diciembre de 2023, cuando Fernández todavía era secretario jurídico de la Presidencia y estaba a pocos días de posesionarse como magistrado.
Según la reconstrucción publicada por CAMBIO, Fernández le escribió a López: “Ya le conté todo al jefe”.
Cinco días después, el entonces secretario jurídico le habría enviado a López una resolución del Ministerio de Hacienda mediante la cual se asignaron $700.000 millones a la UNGRD. De acuerdo con las investigaciones conocidas sobre el escándalo, parte de esos recursos terminaría relacionada con contratos para carrotanques y jagüeyes en La Guajira.
Lo que continúa sin respuesta es qué significaba exactamente ese “todo” al que Fernández hizo referencia.
Las referencias al presidente aparecen desde 2023
La relación entre López y Fernández comenzó a generar interés incluso antes de que el primero llegara a la dirección de la UNGRD.
El 4 de abril de 2023, Fernández, quien entonces era secretario jurídico de la Presidencia, le habría informado a López sobre la revocatoria de su nombramiento como superintendente de la Economía Solidaria.
En el intercambio, Fernández escribió: “El jefe dio la orden por un tema de la súper financiera”. En la reconstrucción publicada por CAMBIO, la expresión es presentada como una referencia a Gustavo Petro.
Posteriormente, López habría buscado una nueva posición dentro del Gobierno. En una conversación del 14 de abril, mencionó que Luis Fernando Velasco lo había contactado por el tema de su ingreso a la UNGRD y que lo había hecho “a nombre del señor presidente”.
Finalmente, el 28 de abril de 2023, López asumió la dirección de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Meses después, el 9 de octubre de 2023, apareció otro mensaje que ahora es objeto de atención. Fernández habría escrito a López desde otra línea telefónica: “Q vengas dice el jefe”.
López respondió que iba en camino y posteriormente escribió: “Ya hice la vuelta, pero siento que la embarramos”.
Los registros conocidos no permiten determinar qué significaba esa “vuelta”, quiénes participaron en la eventual reunión ni si el supuesto “jefe” estuvo presente.
El mensaje enviado antes de los $700.000 millones
Uno de los episodios más relevantes de la nueva revelación ocurrió en diciembre de 2023.
El 7 de diciembre, Fernández escribió que ya le había contado “todo al jefe”. El 12 de diciembre le envió a López la resolución mediante la cual el Ministerio de Hacienda trasladó $700.000 millones a la UNGRD.
Tres días después, el 15 de diciembre, Fernández se posesionó como magistrado de la Corte Constitucional.
La secuencia temporal ha generado interrogantes porque el traslado de recursos antecedió al estallido público del escándalo de la UNGRD, aunque los chats no permiten concluir que el presidente conociera el destino irregular que posteriormente tendrían algunos recursos. CAMBIO también señala expresamente que los mensajes, considerados de manera aislada, no demuestran que Petro conociera las maniobras que terminaron en el escándalo.
La comunicación continuó después de que Fernández llegó a la Corte
Otro elemento que genera preguntas es que la comunicación entre ambos no terminó cuando Fernández dejó la Casa de Nariño.
El 19 de diciembre de 2023, cuatro días después de asumir como magistrado, López le habría contado que llevaba desde el día anterior “con el jefe” dentro de la agenda presidencial.
Ese mismo día, la Contraloría había ratificado una decisión que podía afectar su permanencia al frente de la UNGRD. López acudió entonces a Fernández para preguntarle qué hacer.
Según los mensajes revelados, el magistrado respondió: “Que hablemos mañana pa’ decirle al jefe qué hacemos”.
Al día siguiente, ambos acordaron encontrarse y López habría acudido al despacho de Fernández. Posteriormente, el 28 de diciembre, el magistrado volvió a escribirle: “Veámonos en presidencia”.
Estos intercambios son relevantes porque ocurrieron cuando Fernández ya ejercía como magistrado de la Corte Constitucional, aunque los chats por sí solos tampoco permiten establecer el alcance jurídico de esas comunicaciones.
El episodio del apartamento y Sneyder Pinilla
Las conversaciones también incluyen referencias a una reunión en el apartamento de la abogada Irma Solangel Torres, cercana a Fernández.
El 9 de enero de 2024, López le pidió al magistrado que le recordara la dirección. Fernández respondió con indicaciones sobre el piso y el apartamento. Posteriormente, López habría enviado esa información a Sneyder Pinilla, entonces subdirector de la UNGRD.
CAMBIO relacionó esa visita con una conversación previa de Pinilla con su pareja, en la que habría mencionado que debía “entregar” dinero. Esa interpretación fue cuestionada públicamente por la fiscal general Luz Adriana Camargo, quien sostuvo que la Fiscalía no había encontrado mérito para compulsar copias contra Fernández ante la Comisión de Acusaciones por esos hechos.
Por ello, cualquier vínculo entre aquella conversación sobre dinero y la visita al apartamento debe entenderse como una hipótesis periodística que requiere corroboración y no como un hecho judicialmente establecido.
“El PRE confía en ti”
El último intercambio destacado ocurrió el 16 de enero de 2024.
López le informó a Fernández que había tenido una reunión en Santa Marta y que debían realizar ajustes relacionados con hojas de vida y decisiones de Planeación, de acuerdo con una “nueva mirada del país progresista”.
Poco después, Fernández respondió:
“Hermano. El PRE confía en ti. Mucho juicio”.
CAMBIO interpreta “PRE” como una referencia a Gustavo Petro, debido a que esa expresión aparece dentro de una serie de conversaciones en las que también se utilizan “el jefe” y “el señor presidente” para referirse al mandatario.
¿Qué prueban realmente los chats?
Los mensajes documentan una comunicación frecuente entre López y Fernández y muestran que, incluso después de su llegada a la Corte Constitucional, el entonces magistrado continuó intercambiando información y coordinando encuentros con quien dirigía la UNGRD.
También muestran múltiples referencias al presidente Petro.
Pero existe una diferencia entre mencionar al presidente en una conversación y demostrar que el mandatario conocía o autorizaba las actuaciones que posteriormente fueron investigadas por corrupción.
Hasta ahora, los chats publicados no permiten establecer por sí solos qué información recibió Petro, qué decisiones tomó personalmente a partir de esas comunicaciones ni si tuvo conocimiento de las operaciones que terminaron siendo cuestionadas penalmente.
La Fiscalía, por su parte, ha sido cuestionada por el tratamiento dado a los registros. En declaraciones anteriores, la fiscal general Luz Adriana Camargo calificó algunos elementos divulgados como información “descontextualizada”. Tras las nuevas revelaciones, medios nacionales reportaron que la Fiscalía estaría considerando compulsar copias a la Comisión de Acusaciones para que se examine la actuación de Fernández.
El caso queda así ante una serie de interrogantes que deberán ser esclarecidos mediante las investigaciones correspondientes: qué significaba realmente la información que Fernández decía haberle transmitido al “jefe”, qué asuntos se discutían en las reuniones coordinadas entre ambos y cuál fue el alcance de las comunicaciones que continuaron después de que Fernández asumió como magistrado de la Corte Constitucional.
Por ahora, los chats aportan nuevos elementos a la reconstrucción del caso UNGRD, pero no constituyen por sí solos una prueba de participación de Gustavo Petro en los hechos de corrupción investigados.










