Una decisión judicial en Colombia puso nuevamente bajo la lupa el patrimonio de Alex Saab. El Tribunal Superior de Medellín confirmó la negativa a extinguir el dominio de siete bienes relacionados con el empresario y ordenó levantar las medidas que pesaban sobre ellos, por considerar que la Fiscalía no logró demostrar que los recursos utilizados para adquirirlos tuvieran origen ilícito.
La determinación implica que la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad encargada de administrar los bienes sometidos a procesos de extinción de dominio, deberá adelantar las actuaciones necesarias para materializar la devolución.
Entre los inmuebles se encuentra una lujosa propiedad ubicada en el barrio Riomar, en el norte de Barranquilla. El predio tiene aproximadamente 3.740 metros cuadrados y fue avaluado en su momento en unos $28.000 millones. La vivienda cuenta, entre otras instalaciones, con piscina, cancha de tenis, gimnasio, sauna y diferentes espacios de recreación.
El proceso comenzó años atrás, cuando la Fiscalía tomó medidas sobre estos bienes dentro de una investigación de extinción de dominio. Posteriormente, el Juzgado Penal del Circuito Especializado en Extinción de Dominio de Barranquilla negó la pretensión de la Fiscalía y ordenó levantar las medidas cautelares. La decisión fue apelada y terminó siendo revisada por el Tribunal Superior de Medellín, que confirmó el fallo.
Según la información conocida sobre la decisión, los magistrados consideraron que los elementos presentados por la Fiscalía no constituían prueba suficiente para establecer que el dinero empleado en la adquisición de los inmuebles proviniera de actividades ilícitas. Las sospechas relacionadas con movimientos financieros y operaciones comerciales no fueron consideradas suficientes para acreditar el origen ilegal de los recursos destinados específicamente a los bienes.
Una decisión que coincide con un giro en el proceso de Saab en Estados Unidos
La controversia adquiere una dimensión adicional por la situación judicial que Saab enfrenta en Estados Unidos.
El pasado 15 de septiembre, el empresario colombiano se declaró culpable ante una corte federal de Miami de un cargo relacionado con conspiración para lavar dinero, dentro de un caso que involucra contratos del programa venezolano de alimentos CLAP. Como parte del acuerdo alcanzado con la Fiscalía estadounidense, Saab aceptó entregar US$195 millones y cooperar con las autoridades.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló que Saab admitió haber participado en un esquema de sobornos y pagos ilícitos relacionado con contratos para suministrar alimentos y medicinas al programa CLAP.
Reuters también reportó que Saab aceptó el decomiso de US$195 millones y su cooperación con las autoridades estadounidenses.
Sin embargo, la confesión realizada en Estados Unidos no modifica por sí misma el contenido del fallo colombiano sobre los siete inmuebles. La decisión del Tribunal Superior de Medellín estuvo fundamentada en la prueba presentada dentro del proceso específico de extinción de dominio y en la conclusión de que no se acreditó el origen ilícito de los recursos utilizados para adquirir esos bienes.
La SAE deberá ejecutar la devolución
Con la decisión judicial en firme, la SAE deberá realizar los trámites correspondientes para cumplir la orden de restitución de los inmuebles, que habían quedado bajo administración estatal mientras avanzaba el proceso de extinción de dominio.
El caso vuelve a generar interrogantes sobre la diferencia entre las investigaciones patrimoniales adelantadas en Colombia y el proceso penal que Saab enfrenta en Estados Unidos. Mientras en territorio estadounidense el empresario reconoció su responsabilidad en un esquema de lavado de dinero y aceptó entregar US$195 millones, en Colombia los jueces determinaron que las pruebas incorporadas a este proceso particular no permitieron demostrar el origen ilícito de los siete bienes.
La mansión de Riomar, por su elevado valor y sus dimensiones, es el inmueble que concentra mayor atención dentro del conjunto de propiedades que deberán ser restituidas.










