Luego de 48 horas de máxima tensión y zozobra en Santa Marta y la subregión, la estructura criminal ACSN cedió ante la ofensiva del Estado, abriendo paso a un proceso de desmovilización y justicia.
Tras un pulso de alta intensidad que mantuvo en vilo a los habitantes de Santa Marta y los departamentos del Magdalena y La Guajira, el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella concretó un golpe estratégico en materia de orden público: las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), autodenominadas ‘Los Pachenca’, anunciaron formalmente el levantamiento total del ‘paro armado’ y manifestaron su disposición de someterse a la justicia.
La decisión se produce tras 48 horas de terror absoluto en la capital del Magdalena, caracterizadas por restricciones a la movilidad, intimidación al comercio y un despliegue masivo e inmediato de la Fuerza Pública ordenado desde el Ejecutivo para recuperar el control territorial.
La combinación de operaciones sostenidas —ejemplificadas en cercos financieros y capturas de alto perfil como la de alias Yolima— asfixió las capacidades logísticas de la organización ilegal, obligándola a deponer las vías de hecho.










