La alianza conocida como Escudo de las Américas, liderada por Estados Unidos, anunció este martes 22 de septiembre nuevas acciones coordinadas contra 24 organizaciones criminales consideradas por los países participantes como una amenaza para la seguridad regional.
Entre las estructuras incluidas en el listado aparecen el ELN y diferentes grupos disidentes de las Farc, entre ellos el Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia, además de sus grupos sucesores, según el comunicado divulgado tras una reunión de los integrantes de la coalición en Nueva York.
La iniciativa contempla fortalecer el intercambio de inteligencia, facilitar el acceso a tecnologías y capacidades de seguridad y ampliar los programas de capacitación y cooperación entre las autoridades de los países participantes.
Medidas financieras y migratorias
Dentro de las acciones planteadas se encuentran el congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visado, así como la posibilidad de establecer responsabilidades penales contra integrantes de estas organizaciones y personas que les proporcionen apoyo material o logístico.
El comunicado señala que cada país podrá utilizar sus propias herramientas legales, institucionales y de seguridad para enfrentar a las estructuras criminales, mientras que los integrantes de la alianza también buscan coordinar respuestas conjuntas.
La estrategia se desarrolla bajo dos líneas principales: acciones individuales de cada Estado y mecanismos de cooperación colectiva.
Buscan activar el TIAR
Otro de los puntos anunciados es la intención de promover ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) una reunión de consulta bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), conocido también como Tratado de Río.
El objetivo sería discutir una eventual resolución que permita fortalecer la respuesta conjunta de los países frente a organizaciones criminales consideradas una amenaza transnacional.
Los países del Escudo de las Américas que no hacen parte del TIAR manifestaron, según el comunicado, su respaldo a la iniciativa y su disposición para contribuir dentro de los límites establecidos por sus respectivas legislaciones.
La propuesta se conoce en momentos en que Estados Unidos y varios gobiernos de la región han intensificado la cooperación en materia de inteligencia, seguridad y lucha contra el narcotráfico. Colombia forma parte de esta arquitectura regional de cooperación, que busca coordinar esfuerzos contra organizaciones criminales que operan más allá de las fronteras nacionales.










