La violencia contra los menores de edad en el Catatumbo vuelve a quedar en el centro de la atención tras conocerse el asesinato de Mónica Lizeth Beltrán, una niña de 13 años que, según denuncias de organizaciones de víctimas, había sido reclutada por disidencias de las Farc meses atrás.
De acuerdo con la información difundida por Olguín Mayorga, presidente de la Asociación Nacional de Víctimas, la menor permanecía en poder de la estructura armada desde abril de 2026, cuando habría sido llevada contra su voluntad en hechos ocurridos en jurisdicción de Tibú, Norte de Santander.
“Con dolor en el alma, tengo que reportar el vil asesinato de la niña Mónica Liseth Beltrán”, señaló Mayorga al informar sobre la muerte de la menor y recordar que su familia había solicitado durante meses que fuera liberada.
La familia pidió su regreso
Según los antecedentes divulgados por Mayorga en junio pasado, hombres armados habrían llegado hasta la vivienda donde se encontraba Mónica junto con su padre, Ramón Darío Beltrán, en el sector Villas del Río, en jurisdicción de Tibú.
El hecho habría ocurrido alrededor de las 9:00 de la noche del 2 de abril de 2026. Desde ese momento, la familia habría insistido en la necesidad de recuperar a la niña y pidió que fuera devuelta con vida a su hogar.
Sin embargo, varios meses después de su reclutamiento se conoció la noticia de su asesinato.
Reclutamiento de menores, una problemática que persiste
El caso volvió a generar pronunciamientos de organizaciones defensoras de víctimas, que cuestionaron la utilización de menores de edad por parte de grupos armados que operan en diferentes regiones del país.
La Federación de Víctimas del Terrorismo también se refirió al crimen y señaló que la menor había sido víctima de reclutamiento antes de ser asesinada.
La organización hizo un llamado a las autoridades nacionales, entre ellas el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y el Ministerio de Defensa, para fortalecer las acciones de protección de niños, niñas y adolescentes que permanecen en zonas bajo influencia de grupos armados.
El asesinato de Mónica Lizeth Beltrán vuelve a poner sobre la mesa la situación de los menores en el Catatumbo, una región que durante los últimos años ha enfrentado una fuerte presencia de estructuras armadas y una prolongada crisis de seguridad.
Hasta el momento, la información conocida públicamente proviene de las denuncias de organizaciones de víctimas y no se han divulgado detalles oficiales sobre las circunstancias exactas en las que fue asesinada la menor ni sobre los responsables materiales del crimen.










