Por Jairo Franco Salas.
Recientemente nos reunimos Comunicadores Sociales, entre ellos el destacado y talentoso Periodista _Edgar Alfonso Pacheco Munive_ y el suscrito alrededor de un almuerzo, opinando que ya no existe amistad, solo se muestra el interés de recibir algo.
Sobre el particular podríamos afirmar que en los actuales tiempos, la gente se sienta sola, desconectada de la multitud.
Y es tan frecuente éste fenómeno que la prestigiosa Universidad de Stanford, ha implementado el curso _ Diseño para amistades saludables__ resaltando dentro del contenido del mismo que mantener y fortalecer amistades, requiere ahora más que nunca aprendizaje y esfuerzo.
El problema de la amistad, según expertos en el tema, es no solo un conflicto social, sino una crisis cultural.
Algunos sostienen que dedicar tiempo para la amistad, no debería ser un lujo, sino una prioridad.
Ésto teniendo en cuenta que la soledad, dejó de ser una elección para convertirse en un hábito, por lo tanto concientemente debemos priorizar y valorar a los amigos para no perderlos.
En éste sentido es meritorio recordar el refrán de nuestros abuelos cuando decian : Muchas veces una amistad sincera es superior al afecto que pueda aportar un miembro de la familia, de allí que * un buen amigo, es más que un hermano*.
Con fundamento en éstas apreciaciones, es digno refrendar como un aspecto muy valioso y trascendental los criterios, conceptos y bondades que unos tienen para hacer y estrechar más amistad que otras personas .
Hay ciudadanos que tienen el carisma, la empatía y el magnetismo apropiado para construir amistades, es más los Sicólogos dan cuenta que las
etapas de la vida donde se estrecha más la amistad son: niñez, juventud y adultez.
Sin embargo con el desarrollo vertiginoso de la tecnología, hoy por hoy, el manejo masivo de las redes sociales ha propiciado cambios sustantivos en el desenvolvimiento del acontecer cotidiano, específicamente en la atención de los procesos interactivos en el contexto del diálogo y las relaciones públicas .
Factor que ha motivado el hecho que la amistad, ya no sea parte de la vida del día a día, sino la concentración casi que selectiva en un aparto celular.
Éste fenómeno ha causado a nivel mundial un aislamiento de tipo social que incluso aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, demencia y otras.
Pero en forma antagónica y contraria la amistad puede considerarse en el mundo entero como un bálsamo que sana y que robustece no solo la salud, Igualmente fortalece la felicidad, de allí que quien tiene un buen amigo, es similar a poseer un gran tesoro, luego entonces la verdadera amistad significa una extraordinaria inversión.
Al término de ésta enriquecedora charla, seguiremos en la próxima columna periodística profundizando otros aspectos de sumo interés relacionados con la amistad.
Los otros Comunicadores regresaron a sus labores periodísticas y el diálogo se volvió más apasionado.










