Las condiciones de temperatura y radiación solar durante la mañana permitieron reducir la velocidad de propagación de las llamas, mientras los organismos de emergencia refuerzan las labores de control.
El incendio forestal que afecta a Villa de Leyva, Boyacá, presentó una disminución en la velocidad de propagación durante las primeras horas de este domingo, lo que abrió una ventana para intensificar las labores de control.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, entregó un reporte sobre la situación y destacó que las condiciones meteorológicas de la mañana favorecen temporalmente las operaciones.
“Hay buenas noticias. Bajó la velocidad del fuego. La temperatura de la mañana ayuda y el sol no está intenso. Vamos a aprovechar esta ventana”, señaló el funcionario.
De acuerdo con el reporte entregado por Lara, 220 personas permanecen desplegadas en tierra trabajando directamente en las labores para contener las llamas.
La operación, sin embargo, será reforzada durante la jornada. A partir de las 9:00 de la mañana, las autoridades esperan aumentar el número de personas desplegadas hasta aproximadamente 350, con el objetivo de aprovechar las condiciones más favorables y avanzar en el control del incendio.
La prioridad de los organismos de emergencia es evitar que el fuego vuelva a ganar velocidad cuando aumenten la temperatura, la radiación solar y las condiciones de viento.
Las autoridades mantienen activo el dispositivo de respuesta mientras continúan evaluando el comportamiento de la conflagración y las zonas que permanecen amenazadas por las llamas.










