El Gobierno de Estados Unidos mantiene su clasificación del denominado Cartel de los Soles como una organización terrorista y, de acuerdo con información entregada por el Departamento de Estado a NTN24, no se ha producido ningún cambio en esa valoración.
La confirmación fue conocida este 17 de septiembre y también contempla la continuidad de las recompensas ofrecidas por Washington por información que permita capturar a altos funcionarios venezolanos señalados por Estados Unidos.
Entre ellos se encuentran Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, integrantes de la estructura política y militar del régimen venezolano, según la descripción utilizada por las autoridades estadounidenses.
En el caso de Cabello, el Departamento de Estado mantiene una recompensa de hasta 25 millones de dólares por información que conduzca a su captura. La cifra fue elevada en enero de 2025, desde los 10 millones de dólares que habían sido ofrecidos inicialmente.

Cabello enfrenta además cargos federales en Estados Unidos relacionados con presunta conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y delitos asociados con armas. Estas son acusaciones formuladas por la justicia estadounidense y no equivalen a una condena.
La posición de Washington sobre el Cartel de los Soles se mantiene dentro de una política más amplia de presión contra funcionarios y estructuras vinculadas al Gobierno venezolano. Fuentes estadounidenses han señalado al grupo como una organización integrada por altos funcionarios venezolanos y lo han relacionado con actividades de narcotráfico.
La información conocida por NTN24 adquiere relevancia porque confirma que, al menos según la posición comunicada actualmente por el Departamento de Estado, no existe un cambio en la valoración estadounidense sobre el Cartel de los Soles.
De esta manera, Washington mantiene tanto la designación contra la estructura señalada como las recompensas vigentes para quienes aporten información que permita la captura de funcionarios venezolanos incluidos en su programa de recompensas.
El Departamento de Estado publicó oficialmente en enero de 2025 que la recompensa por Cabello podía alcanzar los 25 millones de dólares y que las identidades de quienes proporcionen información serían mantenidas bajo confidencialidad.










