Un dramático testimonio radial expuso la gravedad del reclutamiento ilícito de menores perpetrado por las extintas FARC y sus estructuras disidentes. Alicia Díaz, madre de una víctima que actualmente se encuentra en estado crítico de salud en una clínica de Villavicencio, respondió con vehemencia a las declaraciones de la excongresista Sandra Ramírez, quien negó la existencia de este delito durante el conflicto armado.
Testimonio de violencia y reclamo de atención estatal
Evidencia del reclutamiento sistemático: La madre relató cómo su hijo fue extraído de su hogar a los 11 años de edad y llevado al campamento ‘La Raya’, en la inspección de La Julia, donde el menor debía portar armamento de alto calibre que superaba su estatura.
Denuncia por abandono institucional: La afectada visibilizó la desatención que enfrentan miles de familias campesinas víctimas del conflicto e hizo un llamado directo al Ejecutivo nacional para garantizar apoyo médico especializado a su hijo y asistencia integral a las comunidades impactadas.
Exigencia de reparación y justicia: El testimonio reavivó el debate sobre la impunidad de los antiguos mandos guerrilleros y la necesidad de priorizar la verdad, la reparación efectiva y el juzgamiento de los crímenes atroces cometidos contra la niñez colombiana.
La denuncia ratifica la urgencia de profundizar las acciones del Estado para frenar el accionar de las estructuras criminales en zonas rurales y atender de manera prioritaria a las víctimas de la violencia insurgente.










