El nuevo presidente de la junta directiva de Ecopetrol, Luis Felipe Henao, lanzó una fuerte advertencia sobre la situación que atraviesa la compañía estatal y aseguró que la prioridad será esclarecer las presuntas irregularidades detectadas en su administración.
En entrevista con Diana Calderón, en el programa Hora 20 de Caracol Radio, Henao sostuvo que Ecopetrol enfrenta actualmente “su mayor prueba de integridad y su mayor prueba operativa”, luego de los recientes cambios en la junta directiva y la salida de Juan Carlos Hurtado de la presidencia encargada.
La frase que marcó su intervención fue contundente: “En Ecopetrol no se robaron un contrato, se robaron el gobierno corporativo”, una afirmación con la que el directivo describió lo que, según su versión, sería un conjunto de presuntas irregularidades que habrían comprometido procesos de contratación, nombramientos y toma de decisiones dentro de la empresa.
Henao confirmó, además, que fue él quien solicitó la salida de Hurtado después de conocer una investigación periodística y un audio en el que el entonces presidente encargado aparece conversando con el empresario catalán Manel Grau y un contratista sobre supuestas influencias en nombramientos y negocios de Ecopetrol. Hurtado posteriormente renunció y Camilo Barco, vicepresidente financiero de la compañía, asumió temporalmente la presidencia.
Auditoría forense, la primera prioridad
Henao aseguró que una de las principales decisiones será profundizar una auditoría forense para determinar qué ocurrió dentro de la compañía, cuál habría sido el impacto económico y quiénes tendrían que responder por eventuales irregularidades.
“Establecer con rigor técnico qué pasó, cuánto costó y quiénes deben responder”, explicó el presidente de la junta al referirse al propósito de la auditoría.
Según el directivo, el comité de auditoría ya ha identificado varios frentes que fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación. Entre ellos mencionó presuntos pagos relacionados con nombramientos, contratos con la firma Covington & Burling, negocios relacionados con gas y paneles solares, contratos de mantenimiento y la compra de un apartamento.
Henao también afirmó que presuntamente se habrían comprado cargos con el propósito de direccionar negocios y que algunos contratos habrían sido fraccionados para evitar controles de la junta directiva.
Estas afirmaciones corresponden a los señalamientos expuestos por el presidente de la junta y deberán ser establecidos mediante las investigaciones y procedimientos correspondientes.
“Una petrolera que no explora se liquida en cámara lenta”
El directivo también planteó dos prioridades adicionales para Ecopetrol: garantizar el abastecimiento energético del país y recuperar la exploración de hidrocarburos.
Henao advirtió que la compañía debe fortalecer su capacidad de exploración para garantizar reservas y producción futura. “Una petrolera que no explora, pues se liquida en cámara lenta”, afirmó durante la entrevista.
La nueva junta asumió funciones después de una asamblea extraordinaria de accionistas en la que fueron elegidos seis nuevos integrantes y permanecieron tres miembros anteriores. Entre quienes continúan están el propio Henao, Ricardo Rodríguez Yee y César Eduardo Loza.
El cambio se produce mientras la petrolera enfrenta retos relacionados con producción, seguridad energética, inversiones, transición energética, desempeño financiero y la investigación de posibles irregularidades.
La comparación con el proceso 8.000
Durante la entrevista, Henao elevó el tono de sus advertencias al comparar la dimensión que, según él, podrían alcanzar los hallazgos con el proceso 8.000.
“Yo creo que este va a ser el proceso 80.000 o el proceso 800.000”, manifestó, al referirse a la profundidad de las presuntas irregularidades que espera que sean esclarecidas.
El directivo agregó que, a medida que avance la auditoría y se conozcan los resultados de las investigaciones, podría dimensionarse con mayor precisión el alcance de los hechos denunciados.
También aseguró que la magnitud del caso podría generar actuaciones fuera de Colombia y mencionó una eventual intervención de autoridades estadounidenses, aunque esa posibilidad dependerá de los elementos que surjan de las investigaciones.
Por ahora, la nueva junta de Ecopetrol tiene sobre la mesa dos tareas centrales: avanzar en el esclarecimiento de las denuncias mediante la auditoría forense y definir el rumbo de la compañía mientras se adelanta el proceso para escoger al nuevo presidente en propiedad.










