El operativo fue desplegado en diferentes puntos de Antioquia y Valle del Cauca y contó con la participación de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Entre los detenidos se encuentra, según la información divulgada por el mandatario, una persona que tendría una solicitud de extradición hacia Estados Unidos por delitos relacionados con actividades de narcotráfico.
Pero el operativo no se concentró únicamente en las capturas. Las autoridades también golpearon el patrimonio de la estructura investigada mediante medidas de extinción de dominio sobre 39 bienes, entre inmuebles, sociedades, establecimientos comerciales y vehículos.
El valor de los bienes afectados supera, de acuerdo con el reporte oficial presentado por el Gobierno, los 12.000 millones de pesos.
Una millonaria red financiera bajo la lupa
Uno de los elementos que más llamó la atención en el balance entregado por De la Espriella fue la dimensión de los movimientos financieros que estarían relacionados con esta organización.
La investigación señala que la estructura habría movilizado cerca de 2,3 billones de pesos mediante 1.953 transacciones internacionales.
Según el reporte, dentro de los mecanismos utilizados aparecían operaciones con criptomonedas y diferentes procedimientos financieros que presuntamente habrían servido para introducir al sistema financiero colombiano recursos provenientes del narcotráfico.
Las autoridades buscan establecer ahora el alcance completo de esta red y determinar qué personas y empresas habrían participado en el movimiento y ocultamiento de los recursos.
Los lujos que quedaron expuestos
Las imágenes difundidas por el Gobierno muestran parte del resultado del operativo y los elementos encontrados durante los procedimientos adelantados por las autoridades.
El material audiovisual fue compartido por el propio presidente como evidencia del nivel de capacidad económica que, presuntamente, habrían alcanzado integrantes de estas estructuras criminales gracias a las rentas derivadas de actividades ilícitas.
El mensaje del mandatario apunta a que la ofensiva contra el crimen organizado no se limitará a capturar a sus integrantes, sino que buscará golpear directamente los recursos con los que estas organizaciones financian sus operaciones.
Una ofensiva que busca golpear las finanzas criminales
Esta nueva operación se suma a otros procedimientos adelantados durante las últimas semanas contra estructuras asociadas al Clan del Golfo.
En uno de los operativos anteriores, desarrollado en Zaragoza, Antioquia, las autoridades reportaron la captura de dos personas, el sometimiento a la justicia de otra y la recuperación de un menor de edad. En ese procedimiento también fueron incautadas armas, municiones, explosivos y equipos de comunicación.
El Gobierno también había informado el pasado 2 de septiembre sobre un balance de 24 horas que dejó 18 capturas, siete sometimientos a la justicia y cuatro menores recuperados, además de la muerte de un integrante del Clan del Golfo durante operaciones de la Fuerza Pública.
Con la nueva operación, el Ejecutivo vuelve a poner el foco sobre una estrategia que busca atacar simultáneamente tres frentes: las estructuras armadas, sus integrantes y el patrimonio que sostiene sus actividades criminales.
La captura de una persona requerida en extradición y la afectación de 39 bienes por más de $12.000 millones representan, según el Gobierno, un nuevo golpe a la capacidad económica de una de las organizaciones criminales con mayor presencia en diferentes regiones del país.
Las autoridades continuarán ahora con el proceso judicial contra los capturados y con la investigación financiera para determinar el origen y destino de los millonarios recursos que habrían circulado a través de esta estructura.









