Barranquilla comenzó a fortalecer su dispositivo de seguridad de cara a la temporada de fin de año con la llegada de los primeros 50 policías que harán parte del Bloque de Seguridad Urbana anunciado por el presidente Abelardo De La Espriella.
El nuevo contingente ya se encuentra desplegado en diferentes sectores de la ciudad y hace parte de un refuerzo progresivo que contempla la llegada de aproximadamente 250 uniformados enviados por el Gobierno Nacional.
La información fue confirmada por Yesid Turbay, jefe de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, quien explicó que los agentes serán utilizados de manera estratégica en zonas previamente identificadas como prioritarias por las autoridades.
“Son cerca de 250 policías que ya comenzaron a llegar a la ciudad y tenemos 50 policías que arribaron el día martes y ya están trabajando”, explicó el funcionario.
Los uniformados cuentan con diferentes especialidades y serán distribuidos mediante dispositivos focalizados y las denominadas cápsulas de seguridad, con las que se busca reforzar el patrullaje y reaccionar de manera más rápida frente a las principales dinámicas delictivas de cada sector.
El refuerzo llega en un momento especialmente sensible para Barranquilla y su área metropolitana, luego de que agosto cerrara con 107 homicidios, de acuerdo con el balance citado por las autoridades.
Además del nuevo personal, la ciudad dispone de más de 3.500 policías destinados al Distrito, mientras que el Área Metropolitana cuenta con un pie de fuerza superior a los 6.500 uniformados. A este dispositivo se suma el acompañamiento de las Fuerzas Militares en labores de seguridad.
El objetivo de las autoridades es anticiparse a los riesgos asociados con las celebraciones que se desarrollarán durante los últimos meses del año, cuando aumenta la actividad comercial, turística y la concentración de personas en diferentes puntos de Barranquilla.
El plan contempla operativos especiales durante fechas como Amor y Amistad, Halloween, las ceremonias de grado y las festividades de diciembre, con especial atención durante los días 7 y 8, 24 y 25 de diciembre, además del 31 de diciembre y el primero de enero.
Uno de los principales focos será el control de la pólvora ilegal y la prevención de accidentes relacionados con su manipulación. También habrá vigilancia especial para evitar los disparos al aire, una práctica que históricamente genera riesgo para la población durante las celebraciones.
Las autoridades también concentrarán esfuerzos en la prevención de riñas, violencia interpersonal, violencia intrafamiliar y violencia de género.
La estrategia contará con la participación coordinada de la Policía, el Ejército, la Fiscalía y las diferentes dependencias de la administración distrital.
Desde el Distrito también se hizo un llamado a los comerciantes para fortalecer sus medidas de seguridad y conectar sus sistemas privados de videovigilancia con los circuitos de monitoreo de la Policía, con el propósito de facilitar la reacción ante hechos delictivos.
Con la llegada de los primeros 50 uniformados, Barranquilla comienza a poner en marcha el refuerzo de seguridad anunciado por el Gobierno Nacional. La expectativa está puesta en la llegada del resto del contingente y en el impacto que tenga su presencia en los sectores considerados de mayor riesgo durante la recta final de 2026.









