Se trata de alias ‘David’ y alias ‘Nay’, por quienes fue anunciada una recompensa de hasta $100 millones para quien entregue información que permita establecer su paradero y conducir a su captura.
De acuerdo con las autoridades, los dos hombres habrían tenido diferentes responsabilidades dentro de la planeación del ataque. La investigación también busca determinar qué otros integrantes de la estructura participaron en la preparación y ejecución de la acción terrorista.
Uno de los elementos claves del caso es el vehículo utilizado para transportar los explosivos. El automotor habría sido robado en 2024 y posteriormente acondicionado para ser empleado en el atentado.
Ahora los investigadores intentan establecer quién tuvo acceso al vehículo, cómo fue trasladado hasta poder ser utilizado por la estructura armada y cuál fue el recorrido que realizó antes de la explosión.
Alias ‘David’ aparece como uno de los principales objetivos de las autoridades. Según los informes conocidos, sería cabecilla de la estructura urbana del ELN en Cúcuta y tendría conocimientos relacionados con el manejo de explosivos.
El señalado habría llegado a la ciudad desde el Catatumbo hace aproximadamente cinco años y es vinculado por las autoridades con acciones violentas contra la Fuerza Pública y la población civil.
Además, figura en investigaciones por presuntos hechos relacionados con terrorismo, extorsión, secuestro, narcotráfico y homicidio.
Los organismos de seguridad también lo describen como un hombre de especial peligrosidad dentro de la organización. Incluso, información recopilada durante las investigaciones apunta a que habría ordenado ataques contra integrantes de su propio entorno ante sospechas de posibles actos de traición.
Por su parte, alias ‘Nay’ habría cumplido una función diferente en la preparación del atentado. Las autoridades lo señalan de diseñar el plan, establecer los lugares que serían atacados y coordinar a quienes estarían encargados de movilizar los explosivos.
Según las investigaciones, llevaría cerca de tres años vinculado a la estructura urbana del ELN en Cúcuta y también estaría relacionado, presuntamente, con delitos como terrorismo, homicidio, desplazamiento forzado, extorsión y tráfico de armas.
Después del atentado, las autoridades realizaron un consejo de seguridad y reforzaron las labores de inteligencia y búsqueda para ubicar a los dos señalados.
La investigación continúa con el propósito de reconstruir paso a paso la preparación del ataque, identificar a todos los participantes y establecer las responsabilidades individuales dentro de la estructura que habría intervenido en la acción.
Mientras tanto, ‘David’ y ‘Nay’ permanecen como los principales objetivos de las autoridades, que ofrecen hasta $100 millones de recompensa por información que permita encontrarlos y capturarlos.










